12/29/2009 Más de 2.200 propietarios emocionaron hasta a la presidenta
En el estadio cerrado Aldo Cantoni, se entregaron ayer los certificados de adjudicación a los más de 2.200 sorteados por el IPV. Algunos de los que ahora tendrán un hogar llevan esperando más de 20 años. La presidenta Cristina Fernández de Kirchner estuvo presente virtualmente y hasta charló con algunos de los nuevos propietarios.
Por Natalia Caballero
Una mezcla de sentimientos, de emoción y alegría, por haber logrado cumplir con el sueño de la casa propia, aquel anhelo que tantas noches no les permitió pegar un ojo pensando en la plata para el alquiler. Esas fueron las sensaciones que se palparon ayer en la entrega de las más de 2.200 viviendas adjudicadas a través de un mega sorteo encarado por el IPV. A pesar de que por problemas metereológicos la presidenta Cristina Fernández de Kirchner no vino, los presentes contaron con su voz e imagen mediante el moderno sistema de teleconferencia.
Oscar García fue el primero de los sorteados en obtener el certificado de adjudicación. El hombre no sólo recibió el pase hacia una nueva vida, sino que también entrecruzó algunas palabras con Cristina. Con las lágrimas a punto de caer por su rostro, el hombre dijo: “Estoy muy agradecido al gobernador Gioja y al gobierno nacional por la casa. Hace más de 25 años que espero poder darle una vivienda a mi mujer y a mis hijos”. La respuesta de la presidenta no tardó en llegar, quien pidió perdón en nombre del Estado por no haber llegado antes para atender este tipo de situaciones.
En total, las casas que se entregarán son 2.271, distribuidas en 28 barrios ubicados en el Gran San Juan. Los departamentos alejados no fueron dejados al margen, ya que las próximas viviendas que se construirán se harán en las comunas más retiradas. En este sentido, hoy el gobernador José Luis Gioja acompañado por una numerosa comitiva entregará el primer complejo habitacional correspondiente a las viviendas sorteadas.
“No esperaba salir sorteada, siempre todos los trámites me salían mal, y de repente no sólo yo sino que cuatro hermanos míos con familia tendrán una casita. Estoy desesperada por estar en mi hogar con mis 12 hijos”, expresó todavía incrédula Carina Otarola. Como el caso de Carina hay muchos más, quienes ayer se fueron a sus viviendas provisorias un poquito más felices.
Mucho para leer La gente que vino desde la Nación se llevó cuatro bolsas llenas de cartas de la gente. Nadie quiso perderse la oportunidad de entablar una comunicación más directa con la primera mandataria y les entregaron a los miembros de la organización nacional su correspondencia.
Recomendar
|