PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Crimen de Candela, siguen la pista narco

Los investigadores del homicidio de Candela Rodríguez, están convencidos de que la familia de la víctima recibió llamadas telefónicas amenazantes antes de que la niña desapareciera. Las claves para resolver el crimen podrían estar en esas comunicaciones.     Fuentes judiciales y policiales aseguran que todas las comunicaciones que recibieron la madre de la

POR REDACCIÓN

04 de septiembre de 2011

 

Los investigadores del homicidio de Candela Rodríguez, están convencidos de que la familia de la víctima recibió llamadas telefónicas amenazantes antes de que la niña desapareciera. Las claves para resolver el crimen podrían estar en esas comunicaciones.

 

 

Fuentes judiciales y policiales aseguran que todas las comunicaciones que recibieron la madre de la víctima, Carola Labrador, y el resto del entorno familiar, permitirán descubrir si detrás de las llamadas había bandas de narcotraficantes con protección policial de la zona de San Martín.

Los detectives de la policía bonaerense intentan descubrir un hilo conductor en las comunicaciones. “Se quiere establecer si hay un patrón que se repite, como podrían ser llamadas desde una cárcel o desde un teléfono celular en particular. Está claro que la situación que determinó la desaparición de la niña viene de tiempo atrás”, agregó la fuente.

Estas hipótesis vienen a reforzar las sospechas de que a Candela la secuestraron y asesinaron por una venganza o ajuste de cuentas contra un integrante de su familia . Como se dijo, el foco de los detectives que investigan el hecho está puesto en narcotraficantes de San Martín, aunque no descartan bandas de piratas del asfalto que pudieron haber tenido vinculación con el padre de la niña asesinada, Alfredo Rodríguez, detenido en el penal de Madgalena.

El fiscal general de Morón, Federico Nieva Woodgate, reiteró en declaraciones radiales: “Hay una hipótesis que involucra desde el principio al entorno de la familia y al entorno colateral”.

El jueves pasado, después de solicitar beneficios carcelarios, Rodríguez aportó a la Justicia el nombre de bandas relacionadas con el narcotráfico de la zona de San Martín.

“Al principio, el padre negó todo. Pero después dijo que, si esto era un vuelto para él, era porque en San Martín le hicieron fama de ser buche de la Policía Federal y que, por culpa de él, fueron narcos a la cárcel. Pero nada de esto está probado”, agregó Nieva Woodgate en Radio Mitre.

En tanto, ayer, el Ministerio de Justicia y Seguridad bonaerense informó que la recompensa para quien aporte datos sobre la causa es de 400.000 pesos.

Según informaron detectives que conocen el mundo del narcotráfico, un integrante del entorno de la familia de Candela tiene vínculos con esa actividad en la villa Corea, de San Martín.

Hace dos meses, dos familiares de esa persona fueron secuestrados. En un operativo comando, ocho delincuentes con armas largas, cuatro de ellos vestidos como policías, irrumpieron en medio de un partido de fútbol que se jugaba en una cancha de una villa de emergencia de José León Suárez. A plena luz del día, se llevaron a una mujer y a un chico, que estuvieron cinco días cautivos.

“Se trató de un problema entre bandas. Para terminar el rapto, hubo un pago de seis kilogramos de cocaína y 100.000 euros en efectivo”, afirmó una fuente oficial.

El informante agregó que una persona con pasado en los servicios de inteligencia y que ahora está relacionada con la barra brava de Chacarita Juniors no es ajena a los hechos investigados. Es decir que en la pesquisa se mezclan el narcotráfico, presuntas protecciones policiales y los violentos del fútbol.

“La familia de Candela siempre mostró poca colaboración. Fue muy mezquina con la información que aportó a la policía. Está claro que hay una historia que viene de antes de que desapareciera la niña”, afirmó un detective del caso. Ayer, Nieva Woodgate volvió a poner entre las líneas investigativas la posibilidad que a Candela la hubiera capturado una organización de trata de personas. Otro investigador no descartaba anoche que Candela hubiera sido raptada por una persona con la que mantenía una relación afectiva.

La incógnita sobre este último dato es por qué no se buscó a esa persona desde un principio.

El fiscal general de Morón también descartó que durante su cautiverio la niña hubiera sido sedada. Sostuvo que en la casa allanada anteanoche, en Villa Tesei, Hurlingham, se secuestraron cabellos que serán analizados miscroscópicamente para saber si corresponden a Candela y si esa es la casa donde estuvo cautiva.

Los vecinos de la vivienda, en Charrúas 1081, a 30 cuadras de la casa de la niña y a cinco de donde encontraron el cadáver, se mostraron sorprendidos por el allanamiento, ya que tienen un muy buen concepto del propietario, un carpintero de 56 años.

 

Más sospechas sobre el entorno

Narcotráfico . Para los investigadores el homicidio está relacionado con el negocio de las drogas instalado en las villas de emergencia de San Martín.

Piratas del asfalto. Es otra línea investigativa. El foco está puesto en los cómplices del padre, Alfredo Rodríguez, que está preso.

 

    PUBLICIDAD
    PUBLICIDAD

    Más Leídas

    PUBLICIDAD
    PUBLICIDAD

    Últimas noticias

    PUBLICIDAD
    PUBLICIDAD