Cultura > Bombazo
Acusaron a Laurita Fernández de ser la amante de Pedro Alfonso
La actriz regresó a su obra teatral y aclaró su situación con su compañero tras las versiones de un supuesto romance.
POR REDACCIÓN
Laurita Fernández volvió a la actividad en la obra La cena de los tontos y enfrentó las versiones que la vinculan con su compañero Pedro Alfonso. La actriz manifestó su descontento por las especulaciones sobre un supuesto romance y por la falta de una desmentida contundente de las otras partes involucradas. Ante esta situación, la artista se mostró directa al expresar que "estoy cansada que me usen de chivo expiatorio".
La bailarina recordó sus experiencias pasadas en los medios para marcar una diferencia clara con el conflicto actual. Según sus palabras, "yo tuve mis vínculos en el Bailando que bastante me quemaron a cabeza, a mí no me metan más en esos problemas que no tuve nada que ver".
Al notar que no existía una postura firme de Alfonso ni de Paula Chaves para frenar los trascendidos, Fernández decidió hablar. La protagonista afirmó que "si nadie es contundente de decirlo, lo voy a decir yo, no tengo ningún problema. No me jodan con eso, lo digo yo porque no tengo pelos en la lengua".
La comunicación entre los integrantes del elenco parece limitarse exclusivamente al ámbito laboral. Laurita explicó que no mantiene contacto privado con el actor al señalar que "ni siquiera lo tengo en Whats App". Sobre su presente en el escenario, la actriz sostuvo que "hoy es mi compañero y yo vengo a hacer mi trabajo" y cerró su descargo remarcando que "ya estoy grande y hay cosas que no me banco. Yo soy clara".
Por otro lado, Pedro Alfonso indicó que la relación con ella es buena y negó que su esposa se haya negado a saludar a la actriz. Laurita también se refirió a Daniela Pantano, su reemplazante en el teatro, quien sugirió un vínculo conflictivo al asegurar que "hay mucho ego, orgullo e inseguridad" y calificar a la protagonista como "mala onda con ella". La actriz confirmó que ambas pudieron conversar para resolver las diferencias surgidas durante las últimas semanas.