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Argentina e Inglaterra: la semifinal que divide las camisetas, pero une a una familia sanjuanina
Una sanjuanina casada con un inglés cuenta cómo vive una semifinal que enfrenta a sus dos patrias y une a su familia.
Por Ana Paula Zabala - Enviada especial en EEUU Hace 2 horas
Mientras millones de hinchas vivirán este miércoles la semifinal entre Argentina e Inglaterra como uno de los partidos con mayor carga histórica del fútbol mundial, para una familia sanjuanina radicada en Holanda el encuentro tendrá un significado mucho más íntimo. Natalia Fuentes, nacida en San Juan, está casada con el inglés Mark Hitschmann y juntos formaron una familia con sus tres hijas, Julieta, Valentina y Delfina, nacidas en Inglaterra. En su casa convivirán dos banderas, dos selecciones y una sola certeza: cuando termine el partido, seguirán siendo el mismo equipo.
El cruce entre argentinos e ingleses siempre trasciende lo deportivo. La Guerra de Malvinas y el inolvidable duelo del Mundial de México 1986 convirtieron este enfrentamiento en uno de los más emblemáticos del fútbol. Sin embargo, incluso los veteranos argentinos de Malvinas pidieron en la previa que el encuentro sea vivido como un partido y no como una revancha histórica, destacando la importancia de separar el deporte de los conflictos del pasado.
“Representa las dos partes de nuestra familia”
Para Natalia, conocer al rival en semifinales despertó sentimientos muy particulares. “Fue una mezcla de emoción y sorpresa. Para nosotros es un partido muy especial porque representa las dos partes de nuestra familia. Sabíamos que, tarde o temprano, podía pasar, pero cuando se confirmó nos hizo muchísima ilusión”, contó.
La previa se vive con entusiasmo y también con humor. Desde el comienzo del Mundial, la sanjuanina llenó su casa de banderas y decoración celeste y blanca. “Desde que empezó el torneo puse mucha decoración argentina, así que parece que solamente vamos por Argentina. Seguramente Mark va a poner un poco más de color inglés… yo no lo voy a hacer”, dijo entre risas.
Una rivalidad que en su casa se vive con respeto
El partido lo verán todos juntos. Cada integrante alentará por su selección, aunque el resultado no cambiará el espíritu familiar. “Vamos a verlo en familia. Cada uno va a apoyar a su equipo, pero lo más importante es compartir ese momento. Pase lo que pase, después del pitazo final seguimos siendo un solo equipo en casa. Queremos muchísimo a los dos países.”
Natalia explicó que esa mirada no nació por casualidad. “Desde chica mis papás me hablaron de la paz mundial. Después tuve la oportunidad de hacer un intercambio en Inglaterra cuando tenía 16 años y más tarde en India, cuando tenía 18. Ahí entendí lo importante que es conocer otras culturas, comprender las diferencias y aprender a valorarlas.”
Del recuerdo de Malvinas a una nueva mirada
Como ocurre en muchas familias futboleras, las cargadas no faltan. “Sí, hay chicanas, comentarios y apuestas amistosas, pero siempre con muchísimo cariño. Esta semana hubo más bromas que nunca.”
Sin embargo, también reconoció que su historia personal transformó la mirada que había construido durante su infancia. “Mi abuelito, por parte de mi mamá, me hablaba de los ingleses como los malos por la invasión y la Guerra de Malvinas. Pero tuve la suerte de convivir con ingleses y darme cuenta de que aquellas fueron decisiones políticas. La gente es diferente. Yo elijo mirar el presente que vivo y entender los dos mundos.”
Inglesas de nacimiento, argentinas por herencia
Julieta, Valentina y Delfina crecieron entre las dos culturas y sienten pertenencia por ambos países. “Tienen la suerte de sentirse parte de las dos culturas. Viven este partido con mucha ilusión.”
Aunque Natalia admite, entre risas, que hizo todo lo posible para orientar la elección. “Yo ya les compré la camiseta de Argentina, así que creo que no tienen mucha opción”, bromeó.
De todos modos, asegura que, gane quien gane, sus hijas seguirán celebrando la riqueza de tener dos raíces. “Quizás durante el partido cada una tenga su favorita, pero al final celebran los dos lados de su historia.”
En una semifinal atravesada por décadas de historia, Natalia Fuentes y Mark Hitschmann muestran que el fútbol puede despertar las pasiones más intensas sin impedir el respeto, el diálogo y la convivencia. En su casa, Argentina e Inglaterra estarán frente a frente durante 90 minutos. Después, volverán a compartir la misma mesa, la misma familia y el mismo hogar.