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Con un jugador menos, Argentina juega el suplementario con España en la final
España es superior en el control de la pelota y Argentina resiste. El cero no se rompe en los arcos.
POR REDACCIÓN
La Selección Argentina quedó a un partido de volver a tocar el cielo con las manos. Este domingo 19 de julio, desde las 16, enfrentará a España en el estadio de Nueva York/Nueva Jersey por la final del Mundial 2026. Será el último paso de un camino cargado de sufrimiento, remontadas y noches inolvidables para un equipo que buscará defender el título conseguido en Qatar y bordar la cuarta estrella sobre el escudo.
El sueño es enorme: convertirse en bicampeón del mundo, algo que ninguna selección consigue desde Brasil en 1962. Argentina puede sumarse así a un grupo reservado para Italia y la Verdeamarela, los únicos países que ganaron dos Copas del Mundo consecutivas.
La ilusión también tiene nombres, recuerdos y ausencias. Durante los últimos días, una nueva canción acompañó el recorrido argentino y condensó buena parte del sentimiento que rodea a esta final: “por Malvinas, por el Diego, por la última de Leo”. Una bandera que une la memoria de los caídos, el recuerdo de Diego Maradona y la posibilidad de que Lionel Messi dispute su último partido mundialista.
La Albiceleste llega al encuentro decisivo después de vencer 2-1 a Inglaterra en una semifinal que volvió a mostrar el carácter de los dirigidos por Lionel Scaloni. Argentina comenzó abajo en el marcador, pero Enzo Fernández igualó a los 85 minutos y Lautaro Martínez convirtió el gol de la clasificación en tiempo adicionado. Messi participó directamente en las dos jugadas.
Del otro lado estará una España que avanzó tras superar 2-0 a Francia y que construyó su campaña desde la posesión, la presión y una defensa difícil de vulnerar. El equipo de Luis de la Fuente llegará a su segunda final mundialista después de controlar gran parte de la semifinal y neutralizar el poder ofensivo francés.
Será una final entre dos estilos, pero también entre los equipos que dominaron buena parte de las estadísticas del Mundial. Argentina llega como el conjunto más goleador del campeonato, con 19 tantos, mientras que España se destacó por su capacidad para controlar los partidos, sostener la posesión y conceder pocas situaciones.
Messi, otra vez frente a la historia
A los 39 años, Messi disputará una nueva final mundialista y podría jugar su último partido en una Copa del Mundo. El capitán suma ocho goles y cuatro asistencias en esta edición, por lo que participó directamente en 12 de los 19 tantos argentinos.
Además, llega como el segundo máximo goleador de la historia de los Mundiales. Tiene 21 tantos y está a uno de Kylian Mbappé, quien alcanzó los 22 después de convertir un doblete para Francia en el partido por el tercer puesto. El francés ya terminó su participación, por lo que Messi tendrá en la final la posibilidad de volver a alcanzarlo o superarlo.
Pero la influencia del capitán no se limita a sus goles. Frente a Inglaterra no convirtió, aunque apareció en los momentos determinantes: inició la acción que terminó en el empate de Enzo Fernández y envió el centro que Lautaro transformó en el tanto de la clasificación.
La final también ofrecerá un cruce generacional con Lamine Yamal, una de las principales figuras españolas. Messi y el joven delantero comparten raíces futbolísticas en Barcelona, pero representan dos momentos completamente diferentes: uno está ante la posibilidad de cerrar su historia mundialista y el otro comienza a escribir la suya.
Las dudas de Scaloni
Scaloni todavía no confirmó la formación y mantiene abiertas algunas posiciones. Gonzalo Montiel y Nahuel Molina compiten por el lateral derecho, mientras que Rodrigo De Paul, Giuliano Simeone y Nicolás González aparecen entre las alternativas para completar el mediocampo y los sectores externos.
Una probable formación de Argentina tendría a Emiliano Martínez; Montiel o Molina, Cristian Romero, Lisandro Martínez y Nicolás Tagliafico; Rodrigo De Paul o Giuliano Simeone, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister; Lionel Messi, Julián Álvarez y Nicolás González. Lautaro Martínez, héroe de la semifinal, también pelea por ingresar desde el comienzo.
España tendría como base a Unai Simón; Pedro Porro, Pau Cubarsí, Aymeric Laporte y Marc Cucurella; Rodri, Fabián Ruiz y Dani Olmo; Lamine Yamal, Mikel Oyarzabal y Nico Williams.
Una final inédita
Argentina y España nunca se enfrentaron en una final mundialista. El único antecedente entre ambos en una Copa del Mundo ocurrió en Inglaterra 1966, cuando la Albiceleste ganó 2-1 con dos goles de Luis Artime.
La Selección disputará la séptima final mundialista de su historia y buscará su cuarto título, después de las consagraciones de 1978, 1986 y 2022. España, campeona en Sudáfrica 2010, intentará alcanzar su segunda estrella.
Argentina también llega después de superar cuatro partidos de eliminación directa en los que debió convivir con momentos adversos y definiciones ajustadas. En varios de esos encuentros no logró construir una ventaja temprana y encontró respuestas en los minutos finales o durante el alargue. Marcó ocho goles después de los 75 minutos, una muestra del carácter de un equipo que se acostumbró a seguir creyendo aun cuando el partido parecía escaparse.
Este domingo ya no quedará margen para otra instancia. Será Argentina contra España, el campeón de América frente al campeón de Europa. Será la posibilidad de ganar la cuarta, defender la corona y cerrar otro capítulo inolvidable de una generación que convirtió los sueños de todo un país en realidad.
Por los que están, por los que alentaron desde siempre y por los que ya no están. Por el bicampeonato, por la cuarta estrella y por la posibilidad de que la última función mundialista de Messi termine, otra vez, con la Copa en sus manos.