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Avanza la explotación petrolera británica ilegal en Malvinas
Las petroleras inglesas compraron un segundo buque factoría por 125 millones de dólares para expandir la extracción de crudo en las islas que pertenecen a la plataforma argentina.
POR REDACCIÓN
La actividad petrolera en los espacios marítimos circundantes a las Islas Malvinas dio un paso hacia la industrialización a gran escala tras el anuncio oficial emitido en la Bolsa de Londres por la británica Rockhopper Exploration plc. La operadora israelí Navitas Petroleum concretó la opción de compra de una segunda plataforma flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO), identificada como el OSX-1, mediante una inversión de 125 millones de dólares.
El objetivo central de incorporar este segundo buque factoría es acelerar y expandir el desarrollo del yacimiento Sea Lion, ubicado en la Cuenca Norte de Malvinas (NFB). Con esta expansión, el proyecto prevé pasar de su fase inicial al Área de Desarrollo Central (CDA), proyectando un incremento en la capacidad de extracción de 125.000 barriles de crudo diarios adicionales —de los cuales 43.750 barriles diarios corresponderán de forma neta a la firma británica Rockhopper—.
Cronograma de explotación
El plan presentado ante los inversores internacionales establece un cronograma dividido en dos fases principales:
Fase 1 (Área de Desarrollo Norte - NDA): Mantiene su meta para extraer el primer barril comercial de petróleo ("First Oil") en el primer trimestre de 2028. En las islas, los trabajos actuales se enfocan en acondicionar el muelle, levantar bases logísticas costeras y edificar campamentos, a la espera de que la plataforma marina de perforación arribe a principios de 2027. Por su parte, el primer buque asignado, el FPSO Aoka Mizu, navega rumbo a un astillero en el Sudeste Asiático para su reacondicionamiento.
Fase Acelerada (Área de Desarrollo Central - CDA): Contempla el despliegue del buque OSX-1 y la perforación de 38 pozos petroleros offshore en dos etapas (20 pozos iniciales y 18 posteriores). El plan prevé la Decisión Final de Inversión (FID) para 2028 y el inicio de la producción hacia fines de 2030.
Fiebre financiera y fondeo en Londres
El reporte corporativo incluyó una actualización de reservas elaborada por la consultora internacional Netherland, Sewell & Associates Inc (NSAI). Tomando como referencia un valor proyectado del Brent de 76 dólares por barril, el flujo de caja descontado atribuible a Navitas creció un 39%.
Para financiar su porcentaje en la compra del buque OSX-1 y cubrir los gastos de ingeniería previos a 2028, Rockhopper implementó una pausa voluntaria de cotización (Capital Access Period) para lanzar una colocación de nuevas acciones ordinarias y captar fondos de inversores británicos e internacionales.
Cuestionamientos legales
Las operaciones de Rockhopper y Navitas se desarrollan bajo licencias otorgadas por la administración colonial británica, lo que vulnera las resoluciones de la Asamblea General de la ONU, como la Resolución 31/49 que prohíbe actos unilaterales en el área en disputa.
Asimismo, en el plano del derecho argentino, las empresas, proveedores y entidades financieras que participen de forma directa o indirecta en el proyecto Sea Lion quedan alcanzadas por las sanciones civiles, administrativas y penales de la Ley Nacional N.º 26.659 (Ley Solanas), que prohíbe operar o poseer concesiones en la plataforma continental argentina sin la autorización del Estado nacional.
En una entrevista radial con el periodista Fernando Feinmann, el presidente Javier Milei solo respondió respecto a este tema que: "esto es un asunto entre privados", desligándose totalmente como representante del Estado argentina a una clara injerencia y violación a la soberanía nacional sobre los recursos naturales y el reclamo histórico sobre las Islas Malvinas y las islas del Atlántico Sur, más los espacios marítimos circundantes.
La ilegalidad de fondo frente a la Ley Solanas
En el marco del derecho argentino, todas las corporaciones, armadores, proveedores logísticos y entidades financieras que asistan o participen directa o indirectamente en el proyecto Sea Lion se encuentran incursas en las sanciones civiles, administrativas y penales de la Ley Nacional N.º 26.659 (Ley Solanas), que prohíbe operar, contratar o poseer concesiones en la plataforma continental argentina a empresas involucradas en actividades no autorizadas por el Estado nacional.
Mientras las petroleras aceleran la ingeniería financiera e incorporan plataformas flotantes de porte transoceánico para drenar la riqueza de la plataforma austral argentina a partir de 2028, los avances en Sea Lion ratifican que el control de los recursos energéticos del Atlántico Sudoccidental sigue siendo el verdadero motor de la usurpación y el enclave colonial británico.
Fuente: Agenda Malvinas.