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Beller afirmó estar lista para declarar ante el juez federal Ariel Lijo
La abogada Nadia Beller aseguró que entregará grabaciones y se mostró dispuesta a declarar ante la justicia argentina contra Cerimedo.
POR REDACCIÓN
La abogada boliviana Nadia Beller anunció que posee nuevas pruebas clave y afirmó estar dispuesta a declarar ante la justicia argentina si es formalmente convocada. Tras recibir el alta médica luego de sobrevivir al atentado a balazos sufrido el pasado 17 de agosto en Santa Cruz de la Sierra —del cual no regresó a su domicilio por temor a su seguridad—, Beller confirmó que conserva mensajes, grabaciones y otros elementos que comprometen a su expareja, el consultor político Fernando Cerimedo, actualmente con prisión preventiva en el penal de Palmasola por ser investigado como presunto instigador.
Ramificaciones a la causa ANDIS
En paralelo, la Policía boliviana logró identificar a dos hombres señalados como posibles autores materiales del ataque y mantiene operativos para dar con su paradero, mientras que una pareja de sospechosos fue enviada a Palmasola por 120 días: el hombre acusado de proveer el arma y su pareja imputada como cómplice.
Sin embargo, las declaraciones de la letrada también prometen sacudir el frente judicial en la Argentina, específicamente en la investigación por presuntas coimas y sobreprecios en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). Beller aseguró poseer grabaciones donde Cerimedo habla sobre el origen de los controvertidos audios atribuidos al extitular del organismo, Diego Spagnuolo. Según su testimonio, el consultor y su exesposa, Natalia Basil (quien trabajó en el área de pensiones de ANDIS entre abril y diciembre de 2024), habrían estado detrás de la filtración de dicho material.
Solicitud de protección
Ante este panorama, la diputada Marcela Pagano solicitó formalmente al juez Ariel Lijo y al fiscal Franco Picardi que citen a Beller a declarar mediante videoconferencia y que sea incorporada de manera urgente al Programa Nacional de Protección a Testigos e Imputados. Una eventual declaración judicial permitiría esclarecer el contexto de las conversaciones registradas con Cerimedo y definir si estos archivos se incorporan de manera oficial al expediente.
Cabe recordar que Cerimedo ya había declarado en septiembre de 2025 sobre supuestas charlas mantenidas con Spagnuolo, en las que este último le habría mencionado coimas y retornos vinculados a funcionarios nacionales. Mientras los procesos judiciales avanzan de forma simultánea en ambos países, Beller ratificó su postura: "Por supuesto que estoy dispuesta a declarar si me citan de Argentina".
La abogada había denunciado a través de sus redes sociales un nuevo y grave episodio de intimidación en la Clínica Las Américas, lugar donde permanecía internada tras recibir tres impactos de bala. Según relató, una persona vestida de civil intentó ingresar a su habitación asegurando ser policía; sin embargo, al ser increpada por no llevar uniforme, el sujeto evadió la situación afirmando que iría a cambiarse y nunca más regresó.
Tras recibir el alta médica luego de cinco días de internación, Beller volvió a responsabilizar directamente al gobierno boliviano —encabezado por el presidente Rodrigo Paz Pereira— por este suceso y por el atentado previo, al cual calificó nuevamente como "un crimen de Estado".
Coincidencias sospechosas
El caso sumó tensión cuando la letrada notó un detalle clave advertido por un tercero: al comparar las imágenes públicas del día del atentado contra su vida con una fotografía que ella misma difundió del sospechoso en el hospital, descubrió que vestía idénticas prendas —chamarra amarilla, jean desgastado y zapatillas blancas— en las inmediaciones del hotel donde ocurrió el ataque inicial.
Ante esta grave coincidencia, exigió al Ministerio de Gobierno y al Comando General de la Policía que identifiquen al individuo para esclarecer si buscaba atentar nuevamente contra su integridad o cumplir tareas de espionaje. Beller advirtió que, de no mediar respuestas oficiales, las máximas autoridades políticas cargarán con la responsabilidad absoluta por su seguridad personal.