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Bukele defendió el despliegue de 2.000 militares salvadoreños en Haití

El presidente de El Salvador aseguró que el envío de tropas tiene como único objetivo encontrar a cuatro militares desaparecidos tras una emboscada de pandillas.

POR REDACCIÓN

Hace 1 hora
Nayib Bukele defendió el despliegue de tropas salvadoreñas en Haití y rechazó que su país busque controlar el territorio. (Gentileza)

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, negó que el envío de más de 2.000 militares a Haití represente una invasión o una intervención destinada a controlar el territorio. Según explicó, el operativo tiene como objetivo principal encontrar a cuatro efectivos salvadoreños desaparecidos después de una emboscada de pandillas en las afueras de Puerto Príncipe.

“Esto no es una operación contra el pueblo haitiano, ni una invasión al país de Haití”, sostuvo el mandatario en una publicación realizada este jueves en la red social X. También aseguró que su Gobierno no tiene interés en dominar a la población ni en apropiarse de los recursos del país caribeño.

El despliegue incluye soldados, integrantes de fuerzas especiales y equipamiento militar. Bukele indicó que la movilización estaba cerca de completarse y afirmó que El Salvador está financiando alrededor del 90% de los gastos de la operación.

La desaparición de cuatro militares desencadenó el operativo

La intervención se intensificó después del ataque ocurrido el 18 de octubre, cuando un vehículo en el que viajaban cuatro técnicos de aviación salvadoreños fue emboscado en las afueras de Puerto Príncipe. Desde entonces, no se conoce el paradero de los efectivos.

Los militares formaban parte de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), una misión respaldada por Naciones Unidas que busca colaborar en el combate contra las organizaciones criminales que controlan amplias zonas de Haití.

“Lo único que queremos es que nuestros cuatro técnicos de aviación regresen a casa”, expresó Bukele. Además, sostuvo que la operación busca enfrentar a las pandillas que mantienen bajo amenaza a la población haitiana.

El contingente salvadoreño supera los 2.000 integrantes y se convirtió en el mayor despliegue de tropas de un país en Haití desde el final de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas (Minustah), que permaneció en el territorio entre 2004 y 2017.

Bukele habló con el primer ministro haitiano

En medio de la operación, el mandatario salvadoreño mantuvo una comunicación telefónica con el primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé. Según informó la Cancillería de El Salvador, durante el diálogo ambos abordaron la búsqueda de los militares desaparecidos y la cooperación en materia de seguridad.

Bukele afirmó que su país está afrontando la mayor parte de los costos y reconoció que recibe cierta asistencia logística de otros Estados. “Nos cuesta caro, pero hemos aprendido en nuestro propio sufrimiento: la justicia y la paz no tienen precio”, manifestó.

Preocupación por el alcance de la intervención

El despliegue también despertó interrogantes por su magnitud y por la falta de precisiones públicas sobre la estructura de mando y las reglas de actuación de las tropas. Analistas citados por Reuters advirtieron que la operación podría ampliar los enfrentamientos y aumentar los riesgos para la población civil.

La situación de Haití continúa marcada por la expansión de las pandillas armadas, la debilidad de las instituciones y una crisis de seguridad que afecta especialmente a Puerto Príncipe. En ese escenario, la llegada de efectivos salvadoreños abre un nuevo capítulo en la participación internacional para intentar contener la violencia.

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