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Calefacción en invierno: cómo evitar que afecte a tus plantas de casa
El calor de las estufas puede provocar hojas secas, puntas marrones y pérdida de flores en algunas especies. Qué plantas son más sensibles y qué cuidados necesitan durante el invierno.
POR REDACCIÓN
Durante el invierno, las estufas y calefactores ayudan a mantener una temperatura agradable dentro del hogar, pero también modifican las condiciones del ambiente. El aire se vuelve más seco, aumenta la temperatura alrededor de las plantas y pueden generarse corrientes de calor que afectan su desarrollo.
Muchas especies de interior provienen de zonas tropicales, donde la humedad suele ser elevada. Por eso, cuando permanecen cerca de una fuente de calefacción durante varias horas, pueden comenzar a mostrar signos de estrés como hojas secas, puntas marrones, pérdida de brillo o menor crecimiento.
Con algunos cambios en la ubicación y los cuidados diarios, es posible reducir el impacto del calor y ayudar a que las plantas atraviesen el invierno en mejores condiciones.
Las plantas de interior que más sufren con la calefacción
Anturio
El Anthurium andraeanum necesita ambientes con buena humedad para conservar sus hojas brillantes y mantener su floración. Cuando está cerca de una estufa, sus puntas pueden secarse y la producción de flores puede disminuir.
Helecho de Boston
El Nephrolepis exaltata es una de las especies más sensibles al aire seco. La exposición directa al calor puede provocar que sus frondes se vuelvan marrones y pierdan su aspecto frondoso.
Calathea
Las distintas variedades de Calathea requieren humedad constante para mantener sus hojas con sus característicos dibujos. En ambientes secos, los bordes pueden enrollarse y aparecer manchas marrones.
Espatifilo
El Spathiphyllum, conocido también como lirio de la paz, necesita un ambiente húmedo para desarrollarse. El calor constante puede generar hojas caídas, puntas secas y menor cantidad de flores.
Orquídeas
Las Phalaenopsis también pueden verse afectadas por la calefacción. Cuando el aire está demasiado seco, los pimpollos pueden caer antes de abrirse y las raíces aéreas pueden deshidratarse.
Cómo proteger las plantas del calor de la estufa
No es necesario suspender el uso de la calefacción para cuidar las plantas. Con algunas medidas simples se puede reducir el impacto del aire caliente.
Alejarlas de la fuente de calor: lo recomendable es mantenerlas al menos a un metro de distancia de estufas, radiadores o calefactores. También hay que evitar que reciban directamente corrientes de aire caliente.
Aumentar la humedad ambiental: colocar recipientes con agua cerca de la calefacción o utilizar bandejas con piedras húmedas debajo de las macetas puede ayudar. También es útil agrupar varias plantas para generar un ambiente con mayor humedad.
Limpiar las hojas: el polvo acumulado puede dificultar la fotosíntesis. Pasar un paño húmedo de manera periódica permite que las hojas aprovechen mejor la luz durante los meses de invierno.
Controlar el riego: aunque el ambiente sea más seco, muchas plantas reducen su crecimiento durante esta época del año. Por eso, es importante revisar la humedad del sustrato antes de regar, ya que el exceso de agua puede generar problemas en las raíces.