Provinciales
Caporales Centralistas celebran 40 años en devoción a la Virgen de Copacabana
Con motivo del 40º aniversario, además de las misas de novena, habrá procesión de antorchas y más de 200 bailarines de distintas provincias.
Por Raúl Caliva Hace 2 horas
La Comisión Directiva de la Fraternidad Cultural Boliviana “Centralistas” celebra en San Juan su gran fiesta patronal en honor a la Virgen de la Candelaria de Copacabana, la advocación mariana venerada como la patrona de Bolivia.
En este 2026, el festejo cobra un valor especial: se cumplen 40 años ininterrumpidos de los Caporales Centralistas en San Juan, una marca histórica de la integración de la colectividad en la provincia.
El viernes será la procesión de antorchas a partir de las 20 hs. El sábado 1 de agosto tendrá lugar la presentación de danzas, mientras que el domingo a las 11 hs. se oficiará la misa central, seguida de la gran procesión de danzas típicas. En esta oportunidad, llegarán agrupaciones invitadas desde Tucumán, La Rioja, Mendoza y San Luis, conformando un deslumbrante cuerpo de más de 200 danzantes en escena.
La procesión recorrerá las calles Laprida, Diagonal Viamonte y Paula Albarracín de Sarmiento, para retornar nuevamente por Laprida. El punto de concentración será la propia capilla de la Virgen de Copacabana, ubicada en Laprida 1751 Oeste, en Villa Safe (Concepción), un espacio emblemático para la comunidad local.
Fe, esfuerzo comunitario e integración sanjuanina
En diálogo con DIARIO HUARPE, Cintia Pallero, integrante de la comisión directiva, reflexionó sobre el profundo sentido histórico y religioso que envuelve a esta celebración:
“Los Caporales fueron los primeros en integrarse en la provincia para venerar a nuestra Virgen, y eso es un logro enorme para la comunidad. Lo esencial de todo esto es la fe y la devoción con la que se baila; las familias participan, piden, hacen sus ofrendas y sus promesas”, explicó Pallero.
El significado de cada danza
Cada baile conserva un profundo mensaje histórico y social que se transmite por generaciones.
El Caporal: Creado por los hermanos Estrada Pacheco en la década de 1960, es una representación estilizada y satírica de la figura del capataz o caporal que supervisaba a los trabajadores afrodescendientes en la región de Los Yungas. Caracterizada por sus saltos enérgicos y acrobáticos, fue originalmente interpretada por hombres, aunque con el tiempo las mujeres ganaron un protagonismo central. Es la danza insignia de la fraternidad.
La Diablada: Manifestación icónica de la zona andina que simboliza el eterno combate entre el bien y el mal, representada por la lucha del Arcángel San Miguel contra las huestes infernales.
La Morenada: De paso cadencioso, lento y pesado, rememora el sufrimiento y el andar encadenado de los esclavos africanos traídos durante el periodo colonial. Trajes opulentos y máscaras pesadas transforman ese dolor histórico en un grito contemporáneo de libertad.
El Tinku: Ritual ancestral originario del norte de Potosí, derivado de encuentros ceremoniales de combates rituales entre comunidades o ayllus para propiciar las cosechas y la fertilidad de la tierra.
A lo largo de más de cuatro décadas, las corrientes migratorias de Bolivia —como tantas otras que nutrieron el tejido social de San Juan— se fueron mestizando con las costumbres criollas. Esta festividad ya forma parte indiscutida del calendario cultural, religioso y social de la provincia.
Identidad boliviana-argentina
Ante el resurgimiento de discursos estigmatizantes en plataformas digitales tras la finalización del Mundial de Estados Unidos, México y Canadá —donde circularon consignas que tildaban a la Argentina de ser un país racista—, Pallero contrapuso la experiencia cotidiana de integración que se vive en el país:
“No se puede hablar sin fundamentos. Argentina no es un país racista, porque somos muchas nacionalidades conviviendo en paz. Quienes dicen eso deberían venir y conocer cómo vivimos. Hace falta empatía para comprender que la gran mayoría de los migrantes venimos a trabajar y a buscar un mejor futuro. La solidaridad y la hospitalidad que se encuentran acá no se consiguen en ningún otro lado; eso también es el ser argentino”, concluyó.