PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Provinciales

Carlos Heredia: la historia del referente de Protección Civil que murió en Ischigualasto

Llegó a lo más alto de su profesión, enseñó a cientos y regresó siempre a Valle Fértil para ayudar a los suyos.

Por Maximiliano Maldonado
Hace 3 horas

Carlos Heredia dejó una huella imborrable en su valle natal. FOTO: SERGIO LEIVA / DIARIO HUARPE.

La tranquilidad de Valle Fértil guarda todavía el recuerdo de Carlos Heredia, quien fue el Director de Protección Civil de San Juan, y murió en el siniestro aéreo en Ischigualasto el pasado 29 de julio. Aunque su trabajo lo llevó a recorrer distintos lugares del mundo y a asumir responsabilidades cada vez mayores en el ámbito de la seguridad y la protección civil, nunca perdió el vínculo con la tierra que lo vio crecer. Astica y Villa San Agustín fueron siempre ese lugar al que volvía, donde seguía siendo simplemente "Carlitos", el vecino, el amigo y el hombre que se preocupaba por su pueblo.

Este 29 de agosto se cumple un mes de su fallecimiento. Por eso, DIARIO HUARPE recorrió a su valle querido para conocer cómo lo recuerda su gente. En las calles, entre familiares, vecinos y docentes que compartieron distintos momentos de su vida, aparece una misma imagen: detrás del funcionario reconocido estaba un hombre profundamente ligado a sus raíces, que encontró en cada regreso una forma de estar cerca de su comunidad.

De Astica al mundo

Nelson Heredia compartió una vida entera junto a Carlos durante la juventud.FOTO: SERGIO LEIVA / DIARIO HUARPE.

Su hermano Nelson Heredia reconstruyó aquellos primeros años de esfuerzo familiar. Carlos creció junto a sus hermanos entre Astica y Villa San Agustín, y desde joven conoció el valor del trabajo. “Hemos vivido muchísimas cosas, hemos conocido muchísima gente, hemos conocido muchos lugares de San Juan desde chicos y quien me acompañó y nos acompañamos siempre fue con Carlos”, recordó.

Con el tiempo, el ahora fallecido eligió la carrera policial y su camino quedó ligado al Cuerpo de Bomberos. Su formación no tuvo límites: se capacitó en Argentina, Brasil, Perú, Chile y distintos países de Europa. También se recibió de licenciado en Higiene y Seguridad, fue docente y llegó a desempeñarse como director de Protección Civil. “Nunca se quedó. Nunca se durmió en los laureles”, destacó Nelson. Pero cada conocimiento adquirido tenía un destino: ser compartido.

Volver para enseñar y ayudar

En Valle Fértil, Carlos no regresaba solamente para visitar a su familia. Volvía para capacitar, colaborar y ponerse a disposición de su comunidad. Su primo Ángel Moreno recuerda que, pese a los cargos que ocupó, nunca cambió su manera de tratar a la gente. “No fue un chico de que tenía ese aspecto de ‘yo estoy en un lugar importante y ya no soy el mismo’. No, siempre fue el mismo”, afirmó.

Ángel Moreno recuerda con orgullo a su primo Carlos. FOTO: SERGIO LEIVA / DIARIO HUARPE.

Para Moreno, Carlos dejó una enseñanza que excede cualquier profesión: “Cuando llegamos a un lugar importante es para ayudar a los demás y no tanto para el beneficio de uno, del ego”.

Carlos Costa, encargado de la plaza de Astica, destacó los valores de la familia de Heredia. FOTO: SERGIO LEIVA / DIARIO HUARPE.

Carlos Costa, vecino de Astica, también destacó esa presencia permanente. “Siempre venía. Cuando él podía, él se hacía una escapada para estos lados, para la Villa San Agustín, acá en Astica”, recordó.

Incluso cuando regresaba por cuestiones laborales, encontraba la manera de acercarse a la gente. Costa lo recuerda interviniendo ante emergencias y recorriendo lugares del departamento. “Estaba pendiente de su trabajo, que lo podían necesitar en cualquier momento, en cualquier lugar de la provincia. Siempre estaba al pie del cañón”, señaló.

El maestro de su propio pueblo

Liliana Bustos, una vecina de la niñéz de Heredia que destacó su labor educativo. FOTO: SERGIO LEIVA / DIARIO HUARPE.

Liliana Bustos, docente y vecina de la infancia, también fue parte de ese vínculo que Heredia mantuvo con Valle Fértil durante décadas. Lo vio regresar a las escuelas para brindar capacitaciones sobre prevención sísmica e incendios. “Él nos venía a dar las capacitaciones para con los sismos, para prepararnos”, recordó.

Pero cuando habla de Carlos, Liliana no comienza por sus títulos ni por sus cargos. Lo define desde lo humano. “Era una persona sumamente bondadosa, bondadosa, carismática, amigo”, expresó emocionada. "Estaba presente cada vez que algo ocurría en el pueblo", agregó. 

Un héroe que nunca olvidó de dónde venía

El último regreso de Carlos a Valle Fértil tuvo lugar el 29 de julio. Esta vez llegó para cumplir con una tarea de capacitación y terminó perdiendo la vida en el accidente del helicóptero ocurrido en Ischigualasto. Su hermano Nelson encuentra consuelo en la carrera que construyó. “Mi hermano llegó a una cima impresionante con respecto a su conocimiento, su profesionalismo, su parte humana”, expresó.

En Astica quedó el recuerdo del niño que preguntaba por las semitas y las sopaipillas. En Villa San Agustín, el hermano de los asados y los domingos. En las escuelas, el capacitador que volvía para enseñar. Y en todo Valle Fértil, el hombre que siempre encontraba un motivo para regresar. Fue un héroe por la forma en que murió, cumpliendo con su deber. Pero también lo fue por la forma en que vivió: aprendiendo, superándose, ayudando a los demás.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Más Leídas

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD