Sociedad > Estudio
“Cerebro de abuela”: qué dice la ciencia sobre el vínculo con los nietos
Un estudio neurológico reveló que el cerebro de las abuelas reacciona de manera distinta ante sus nietos, activando áreas vinculadas a la empatía emocional.
POR REDACCIÓN
Una investigación científica aportó una explicación al fuerte vínculo entre abuelas y nietos, al demostrar que sus cerebros reaccionan de manera diferente cuando interactúan con ellos, activando zonas asociadas a la empatía emocional.
El estudio fue liderado por el doctor James Rilling, de la Universidad de Emory, quien analizó la actividad cerebral de un grupo de abuelas mediante resonancias magnéticas mientras observaban fotos de sus nietos.
Los resultados mostraron una intensa activación en áreas relacionadas con la empatía emocional, lo que implica que las abuelas no solo comprenden lo que sienten sus nietos, sino que experimentan esas emociones como propias.
Según explicó el investigador, esto permite que, si un nieto está feliz, la abuela sienta esa misma alegría, y si está angustiado, perciba su dolor de forma directa.
El trabajo incluyó la exposición de las participantes a imágenes de sus hijos adultos y de personas desconocidas, lo que permitió comparar las respuestas cerebrales en distintos contextos.
En ese sentido, se observó que, al ver a sus hijos, se activaban áreas vinculadas a la empatía cognitiva, es decir, la capacidad de entender lo que otra persona siente, pero sin experimentarlo con la misma intensidad emocional.
El estudio, realizado en 2021, continúa en desarrollo con nuevas líneas de investigación que buscan determinar si las abuelas presentan mayores niveles de oxitocina, conocida como la “hormona del amor”, y si este rol influye en el envejecimiento cerebral.
Además, investigaciones complementarias sugieren que el vínculo con los nietos no solo beneficia a los adultos mayores, sino también a los niños, fortaleciendo su desarrollo emocional y social.
Incluso, un seguimiento realizado en Berlín a más de 500 personas mayores de 70 años indicó que aquellos que participaban activamente en el cuidado de sus nietos presentaban menores tasas de mortalidad en comparación con quienes no lo hacían.
Los hallazgos abren una nueva perspectiva sobre el rol de los abuelos en la sociedad y destacan que el envejecimiento también puede estar asociado a funciones emocionales positivas, más allá de los estudios tradicionales centrados en el deterioro cognitivo.