Mundo > Medida
Chile evalúa autorizar la caza selectiva de lobos marinos
El Gobierno analiza una cuota de extracción ante los reclamos de pescadores artesanales, mientras científicos cuestionan la efectividad de la medida.
POR REDACCIÓN
El Gobierno de Chile analiza levantar la prohibición que actualmente protege al lobo marino común y permitir una eventual caza selectiva ante el aumento de los conflictos entre estos animales y los pescadores artesanales del sur del país. La propuesta abrió una fuerte controversia con científicos y especialistas, quienes advierten que reducir la población no resolvería el problema y podría provocar consecuencias en el ecosistema.
La discusión se concentra principalmente en las regiones de Los Lagos y Aysén, donde los pescadores denuncian que los lobos marinos interfieren cada vez con mayor frecuencia en la captura de merluza austral. Los animales se acercan a las embarcaciones, comen los peces atrapados y, en algunos casos, dañan los elementos utilizados durante las faenas.
El debate llegó a la Comisión de Pesca de la Cámara de Diputadas y Diputados. Allí, el subsecretario de Pesca, Osvaldo Urrutia, manifestó la disposición del Gobierno a analizar una cuota o caza selectiva.
Sin embargo, cualquier modificación requerirá previamente de un proyecto que determine cuántos ejemplares podrían extraerse, bajo qué condiciones se realizaría la captura, cómo serían procesados y cuál sería el eventual destino comercial.
Actualmente existe una veda que impide la caza del lobo marino común en Chile y que continuará vigente hasta 2031 si el Gobierno no introduce modificaciones.
Pescadores denuncian pérdidas millonarias
Los pescadores artesanales aseguran que el problema lleva alrededor de 15 años y que durante la última década las interacciones con los lobos marinos se volvieron más frecuentes.
Jorge Bustos Nilsson, presidente del Consejo Regional de Pescadores Artesanales de Los Lagos, sostuvo que en algunas jornadas los animales pueden provocar la pérdida de prácticamente toda la captura. También advirtió sobre riesgos físicos para los trabajadores cuando los lobos tiran de las líneas y los anzuelos pueden terminar impactando contra los pescadores.
Desde el Consejo Nacional por la Defensa del Patrimonio Pesquero estimaron que las pérdidas alcanzarían los 1.770 millones de pesos chilenos anuales, equivalentes a unos 1,8 millones de dólares.
El cálculo contempla peces perdidos, daños en los equipos, mayor consumo de combustible y jornadas suspendidas para realizar reparaciones. Sin embargo, los propios dirigentes reconocen que no existe actualmente un estudio oficial que cuantifique de manera sistemática el impacto económico a nivel nacional.
Los científicos rechazan la caza
La posibilidad de habilitar la caza generó una fuerte respuesta de investigadores especializados en mamíferos marinos. Los científicos sostienen que no existe evidencia que permita hablar de una sobrepoblación y señalan que los censos muestran niveles relativamente estables durante las últimas tres décadas.
Las estimaciones oficiales ubican actualmente la población de lobos marinos comunes en alrededor de 130.000 ejemplares, aunque otros registros establecen un rango de entre 112.000 y 150.000.
Los especialistas sostienen además que el aumento de los conflictos podría responder a múltiples factores, entre ellos la disminución de los recursos pesqueros, cambios ambientales como El Niño, la presencia de residuos y la alimentación intencional de los animales en zonas costeras.
También advierten que eliminar ejemplares no necesariamente evita nuevas interacciones, debido a que otros animales pueden adoptar rápidamente el mismo comportamiento.
Como alternativas, los investigadores proponen modificar métodos y operaciones de pesca, mejorar el manejo de residuos y descartes, evitar alimentar a la fauna silvestre y desarrollar estrategias específicas para cada actividad pesquera.
Por ahora, la decisión permanece abierta. El Gobierno chileno no anunció cambios en la veda y deberá evaluar tanto los reclamos del sector pesquero como las advertencias científicas antes de avanzar con una eventual autorización para la caza selectiva.