País > Último adiós
Comenzó la multitudinaria despedida al Indio Solari en Avellaneda
Miles de fanáticos despiden a Carlos “Indio” Solari. Desde temprano, la convocatoria superó todas las expectativas, con filas de al menos 15 cuadras y una despedida que se extenderá “hasta que haga falta”.
POR REDACCIÓN
El velatorio público de Carlos “Indio” Solari comenzó este domingo en el Polideportivo José María Gatica, en Avellaneda, en medio de una convocatoria masiva que refleja la magnitud del legado del músico. Desde las primeras horas del día, miles de fanáticos se acercaron para darle el último adiós, formando una fila que ya alcanza al menos 15 cuadras para poder ingresar al predio.
El operativo de seguridad y los cortes de tránsito se desplegaron desde temprano en la zona para ordenar la llegada de los seguidores, que continúan arribando desde distintos puntos del país. La familia del artista confirmó que la despedida será abierta y se extenderá “hasta que haga falta”, con el objetivo de que todos tengan la posibilidad de participar.
El clima que se vive en el lugar combina emoción, respeto y una fuerte carga simbólica. Entre cánticos, banderas y remeras, los fanáticos transforman la espera en una verdadera “misa ricotera”. “Esta va a ser la última misa”, expresó uno de los seguidores, sintetizando el sentimiento colectivo que atraviesa la jornada.
La convocatoria también evidencia el carácter generacional del fenómeno. “Mi mamá nos transmitió la pasión por el Indio”, contó una joven, reflejando cómo la obra del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se convirtió en un legado familiar que se transmite de generación en generación.
A menos de dos horas del inicio formal del velatorio, previsto para las 11, la llegada de fanáticos ya era constante. Con el correr de la jornada, se espera que la convocatoria crezca aún más, en lo que podría convertirse en uno de los homenajes populares más multitudinarios de los últimos años en la Argentina.
El Indio Solari falleció el viernes a los 77 años en su casa de Parque Leloir, en el partido bonaerense de Ituzaingó, tras atravesar durante una década la enfermedad de Parkinson. Según la autopsia preliminar, la causa de muerte fue un ACV no traumático.
La despedida, marcada por la emoción colectiva, confirma el impacto cultural del artista y el vínculo profundo que construyó con su público, que hoy lo acompaña en una última e histórica manifestación de afecto.