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Cómo es el trabajo de los Guardaparque Nacional en San Juan
Mónica Sosa contó cómo es ser guardaparque y qué tareas realizan para proteger la naturaleza en San Juan.
En el marco del Día del Guardaparque Nacional, que se conmemora este 9 de octubre, Mónica Sosa, guardaparque del Parque Nacional El Leoncito, contó cómo es desarrollar una profesión marcada por la conservación, el contacto permanente con la naturaleza y una fuerte vocación de servicio. Con 30 años de trayectoria, explicó cuáles son las principales tareas que realizan quienes custodian las áreas protegidas.
“Lo que hacemos es el control y la vigilancia social y ambiental de todos los bienes que se encuentran en estos ambientes”, explicó a DIARIO HUARPE al referirse a una tarea que va mucho más allá del cuidado de los paisajes.
El Cuerpo de Guardaparques de Argentina se conformó profesionalmente en la década de 1960 y actualmente la capacitación se realiza en el Centro de Formación de Áreas Protegidas, ubicado en Embalse, Córdoba. Sosa recordó que cuando ella se formó, en 1996, la preparación se realizaba en la Universidad Nacional de Tucumán.
La función está contemplada por la Ley 22.351 y comprende la custodia de bienes naturales, culturales e históricos dentro de los parques nacionales. “Estamos encargados de proteger el patrimonio natural, cultural e histórico. También realizamos monitoreos, investigaciones, atención al visitante, tareas de prevención y seguridad”, señaló.
Dos parques nacionales en San Juan
La provincia cuenta con dos áreas protegidas bajo la órbita de Parques Nacionales: San Guillermo, ubicado en el departamento Iglesia, y El Leoncito, en Calingasta. Este último tiene casi 90.000 hectáreas y conserva ambientes y especies de gran importancia.
Entre las tareas que realizan los guardaparques se encuentran el seguimiento de pumas, guanacos y suris, además de estudios sobre las vegas de altura y distintos trabajos vinculados con la biodiversidad.
“Una de nuestras tareas es estar midiendo el caudal del río y estudiando qué biodiversidad hay en esos espacios para conocer su evolución y saber qué está pasando y qué puede ocurrir en los próximos años”, explicó Sosa.
También protegen la historia
El trabajo no se limita a la fauna y la flora. En El Leoncito también se relevan recursos culturales y sitios arqueológicos con restos de ocupaciones humanas de miles de años. “Estamos custodiando y cuidando la historia de todos los sanjuaninos, porque son nuestros antepasados”, sostuvo la guardaparque.
Además, el personal participa en educación ambiental, actividades con escuelas y propuestas abiertas a la comunidad. Para Sosa, generar conocimiento es una de las claves para lograr mayor compromiso con la conservación.
“Cuando uno conoce, aprende y se apropia de esos espacios. Recién a partir de ahí puede accionar y hacer algo para ayudar al cuidado de nuestra casa común”, afirmó.
Una tarea que también exige vocación
Con tres décadas dentro de Parques Nacionales, Sosa aseguró que el vínculo personal con la profesión es fundamental. “Lo que nos identifica es la pasión. Nos gusta la carrera, nos gusta hacer lo que hacemos y amamos vivir en lugares hermosos, donde tenemos otra experiencia y otra relación con la naturaleza”, expresó.
Y resumió esa relación con una definición que, para ella, atraviesa toda la profesión: “Si no tenés esa vocación, no lo terminás disfrutando”.