Viernes 05 de Junio
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Cómo hacer pastel cremoso de pollo y calabaza al horno paso a paso

La cocina hogareña encuentra su máxima expresión en los platos horneados que combinan capas de texturas y un acabado gratinado.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
Una opción que combina proteínas y vegetales lista en pocos minutos.

Aunque el pastel de papa lidera las preferencias locales, existe una alternativa liviana y nutritiva que gana terreno en los hogares. Se trata de una preparación que asocia carne de pollo bien condimentada, un puré terso de calabaza y una cubierta crujiente de queso mozzarella. Esta propuesta resulta ideal para las noches frías y ofrece la ventaja de poder conservarse tanto en la heladera como en el freezer para resolver los menúes de la semana.

El éxito de la receta radica en la consistencia del relleno y en el tratamiento de los ingredientes. Para una textura óptima, se sugiere procesar o picar a cuchillo muslos de pollo crudos sin piel ni huesos en caso de no conseguir la carne molida en el comercio.

El proceso comienza al colocar 1 kg de calabaza en cubos con aceite de oliva, sal y pimienta en una asadera, para luego cocinar en horno fuerte durante 30 minutos. En paralelo, se rehogan 1 cebolla y 1 morrón picados en una sartén con aceite.

A esa base vegetal se le añaden 900 g de carne picada de pollo. Una vez que la carne cambia por completo su color, se incorporan 4 cucharadas de salsa de tomate y 4 cucharadas de queso crema, integrando todo hasta lograr una consistencia untuosa. La mezcla se vuelca en una fuente para horno.

Por otro lado, la calabaza asada se procesa con las restantes 3 cucharadas de queso crema para obtener un puré suave que se extiende sobre el pollo. La superficie se cubre con abundante mozzarella y se gratina fuertemente en el horno para lograr una cubierta dorada y tentadora.

Este plato rinde 10 puntos en versatilidad gracias a las múltiples adaptaciones que admite según los ingredientes disponibles en la heladera. Para aportar más fibra y volumen, es posible sumar choclo al relleno, o bien agregar espinaca hacia el final de la cocción de la carne para generar un contraste de color y sabor.

Quienes buscan optimizar el tiempo pueden emplear sobras de pollo cocido desmenuzado. Asimismo, el perfil aromático se transforma por completo al condimentar con curry, pimentón ahumado o nuez moscada, mientras que el cambio de la mozzarella por queso pategrás rallado grueso aporta un matiz más intenso a la presentación final.

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