Yo Cocino > Recetas
Cómo preparar un budín de café y nueces sin manteca ni leche
Una preparación económica y sencilla que destaca por su humedad y aroma intenso para acompañar el descanso vespertino.
POR REDACCIÓN
La cocina hogareña suma una alternativa aromática con este budín que prescinde de productos lácteos para su elaboración. Esta propuesta utiliza aceite y café preparado para alcanzar una consistencia esponjosa que se mantiene durante varios días si se guarda en un recipiente hermético, preferentemente sin cortar.
Para iniciar la preparación se requiere batir en un recipiente dos huevos junto a 120 gramos de azúcar mascabo. Esta variedad de azúcar le otorga un color oscuro y un sabor artesanal, aunque puede reemplazarse por azúcar blanca refinada en la misma cantidad.
Una vez obtenida una mezcla espumosa, se deben incorporar 90 cc de café preparado con una cucharada de café instantáneo, media taza de aceite neutro, una cucharadita de esencia de vainilla y media de canela en polvo. La receta indica que el café debe ser fuerte para que el aroma se perciba bien.
La integración de los ingredientes secos contempla 200 gramos de harina leudante tamizada. El paso fundamental para garantizar la humedad consiste en sumar una taza de agua hirviendo de forma gradual mientras se mezcla rápido. Sobre este punto, los consejos de cocina sugieren que se debe incorporar el agua hirviendo "sin miedo" ya que "solo hay que batir bien". Aunque la masa resulte bastante líquida, esto es normal para asegurar la textura final deseada.
Finalmente se agregan 70 gramos de nueces picadas, las cuales conviene pasar por un poco de harina para evitar que se vayan al fondo del molde de 22 centímetros. Es posible utilizar cualquier otro fruto seco como almendras o maní tostado. La cocción se realiza en un horno moderado, entre 170 y 180 grados, por un tiempo estimado de 40 a 45 minutos. Resulta conveniente realizar un control a los 35 minutos para verificar si al pincharlo sale limpio.
Como sugerencia adicional para el servicio, se menciona que para darle una presentación más tentadora se puede preparar un glaseado de queso crema o una salsa de dulce de leche. Las nueces no solo alimentan sino que aportan un "crunch" que define a este postre ideal para la merienda.