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Condenaron a un año al conductor que mató a dos sanjuaninos en Francia
El conductor que mató a Emiliano Pennice y Noelia Maldonado fue condenado a un año efectivo de prisión.
POR REDACCIÓN
Más de dos años después de la tragedia que terminó con la vida de dos jóvenes sanjuaninos en Francia, la Justicia de ese país dictó sentencia contra el conductor señalado como responsable del siniestro. Emiliano Pennice, de 31 años, y Noelia Maldonado, de 32, murieron luego de que el vehículo en el que viajaban fuera embestido desde atrás cuando regresaban de un viaje a Luxemburgo.
El acusado fue condenado a un año y tres meses de prisión, aunque, debido a que ya había permanecido tres meses detenido durante el proceso, deberá cumplir efectivamente un año de prisión. La pena será ejecutada en Luxemburgo, donde reside el condenado, y un juez de ese país deberá establecer las condiciones.
La posibilidad de que el hombre pueda solicitar el cumplimiento de la pena bajo la modalidad de prisión domiciliaria generó todavía mayor indignación entre los familiares de las víctimas.
La tragedia que truncó un proyecto de vida
Emiliano y Noelia eran pareja y habían viajado a Francia con la intención de comenzar una nueva etapa. Habían llegado a París en diciembre de 2023 y llevaban unos cuatro meses instalados cuando ocurrió el accidente. Emiliano había conseguido trabajo como mecánico y ambos avanzaban con el proyecto de vida que habían construido juntos.
Durante Semana Santa de 2024 viajaron a Luxemburgo junto a otro sanjuanino, Juan Francisco Díaz. El regreso hacia París terminó de manera trágica.
El accidente ocurrió alrededor de las 21.30 sobre la Autopista A4, en inmediaciones de Tilloy-et-Bellay, cerca de Reims. El automóvil en el que viajaban los tres argentinos fue impactado desde atrás por otro vehículo.
Noelia murió en el lugar. Emiliano sufrió heridas de extrema gravedad y fue trasladado a terapia intensiva. Los médicos determinaron posteriormente que presentaba muerte cerebral y el joven falleció el 3 de abril de 2024, pocos días después del choque. Díaz sobrevivió al siniestro, aunque sufrió fracturas y politraumatismos y debió permanecer internado.
Alcohol, exceso de velocidad y uso del celular
Durante la investigación se determinó que el conductor que provocó el impacto circulaba a alta velocidad, bajo los efectos del alcohol y utilizando el teléfono celular. En el automóvil también viajaba su hija de 12 años, quien ocupaba el asiento del acompañante.
La sentencia conocida este miércoles generó una fuerte reacción entre las familias, que esperaban una resolución que, a su entender, reflejara la dimensión de la tragedia.
La madre de Emiliano expresó su dolor en un video publicado en redes sociales y cuestionó la pena impuesta. “Hoy fue el día de cierre del proceso, por llamarlo de alguna manera”.
La mujer sostuvo que se trató de un hecho marcado por una “negligencia absoluta” y cuestionó que, pese a la muerte de dos personas y las lesiones sufridas por un tercero, la condena efectiva sea de apenas un año. “En un accidente basado en la negligencia absoluta, fallecen dos personas y una tercera queda lesionada, dos personas jóvenes con todos sus sueños, con toda su vida por delante, que iban absolutamente en regla, y le corresponde un año de prisión que puede ser prisión domiciliaria”.
“Esa sensación de injusticia es difícil de sobrellevar”
La eventual posibilidad de que el condenado cumpla la pena bajo arresto domiciliario profundizó el malestar de la familia. “Esa sensación de injusticia es difícil de sobrellevar”, reconoció la madre de Emiliano.
Sin embargo, la mujer también explicó que decidió afrontar el cierre del proceso intentando no quedar atrapada en el resentimiento. Señaló que ninguna condena puede devolverle la vida a su hijo ni compensar el dolor provocado por la pérdida. “Como madre sabemos que no hay pena que devuelva la pérdida de un hijo, que compense la pérdida de un hijo”.
En ese sentido, sostuvo que eligió pensar en la muerte de Emiliano y Noelia desde una perspectiva que le permita continuar con su vida y honrar los proyectos que ambos tenían. “Opto por entender que ese día, esa hora, ese lugar era el momento en el que mi hijo tenía que partir junto a Noelia. Que lo demás es todo parte de la escenografía”.
Y agregó:
“Elijo eso para no llenarme de resentimiento, de rencor, para poder continuar con mi vida haciendo honor a la vida que ellos habrían querido vivir”.
Un cierre judicial que no cierra el duelo
Las familias debieron atravesar el proceso de repatriación de los cuerpos y la despedida de los jóvenes en San Juan. Además, se respetó la voluntad de la pareja de ser donante de órganos luego de la tragedia.
Ahora, más de dos años después, llegó la sentencia que puso fin al proceso judicial. Para los familiares, sin embargo, el cierre de la causa no significa el final del duelo.
La madre de Emiliano resumió ese sentimiento al señalar que el valor de una vida no puede medirse únicamente desde una resolución judicial.
“La vida de las personas vale poco, no solo en la Argentina. La vida de las personas vale para quienes los amamos, para quienes compartimos el día a día”.