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Confirmaron el secreto de "las pelucas de albinas" de Susana Giménez
El peluquero histórico confirmó cómo obtenía el cabello blanco para realizar las famosas pelucas de la conductora.
POR REDACCIÓN
La serie Moria, la producción de Netflix que ya acumula 1.6 millones de visualizaciones en su primera semana de estreno y lidera el Top 10 global de series en idioma no inglés, reabrió un secreto guardado durante décadas. Esta producción audiovisual, escrita y dirigida por Javier Van de Couter y realizada bajo la firma About Entertainment, retrata en ocho episodios las ocho décadas de trayectoria de Ana María Casanova, más conocida como Moria Casán.
El lanzamiento ocurrió el 14 de agosto de 2026, dos días antes de que la artista cumpliera 80 años, y rápidamente se posicionó en la cima de lo más visto en Argentina y Uruguay. Para encarnar a la diva en sus diferentes etapas, la serie cuenta con cinco actrices, que son Helena Tuñón, Sofía Gala Castiglione, Griselda Siciliani, Cecilia Roth y la propia Moria Casán, quien participa como narradora.
Uno de los momentos más comentados de la bioserie es la recreación de un encuentro en los años 90 entre Griselda Siciliani, en el rol de Moria, y Leticia Brédice, interpretando a Susana Giménez. En esa comentada escena, que transcurre en la peluquería mientras hablan sobre medicina ortomolecular, ratings y anécdotas, pasan dos mujeres albinas por el lugar.
Esto genera la risa del personaje de Moria, quien le expresa a su compañera "Las albinas. Sos una hija de puta. No, y las rapás. Me muero". El estilista histórico Miguel Romano habló sobre la veracidad de esta situación y aclaró que, aunque el fondo de la historia es real, la escena televisiva difiere de lo que pasaba en la realidad. El peluquero precisó que "Ellas no las vieron a las albinas" al referirse a las divas de la televisión.
Sin embargo, Romano confirmó que las personas con albinismo efectivamente asistían a su local para comercializar su cabello con el fin de confeccionar los postizos de Susana Giménez. El estilista detalló que "Venían, sí venían a vender el pelo blanco para Susana, sí, sí, sí. El pelo blanco es muy difícil conseguirlo". Esto respondía a una necesidad técnica, ya que el crecimiento natural del cabello es de apenas un centímetro mensual. Sobre esta dificultad, el estilista puntualizó que "Para hacer una peluca para ella, había que esperar 10 años que le crezca el pelo".
Con el transcurso del tiempo, su Maison se convirtió en un lugar de referencia constante para quienes poseían este tipo de cabello tan cotizado. Según sus palabras, "Parecía que teníamos una colección de albinas, porque en una época venían solas, los traían los padres. Después vino un hombre. Pelo largo, albinos. Vinieron un montón", y agregó que "Aparecían. Venían y se ofrecían, sí. Ya sabían ellos, ya sabían".
Actualmente, el peluquero se recupera de una fractura de peroné y mantiene su vínculo laboral y afectivo con Moria Casán. Su hija, Paola Romano, reveló que su padre continúa fabricando de manera personalizada las pelucas de la diva teatral, utilizando cabello natural de tono castaño oscuro y sin ningún tipo de tintura.
Con respecto a la calidad del material empleado para su histórica clienta, Miguel Romano lo describió como "Un pelo muy lindo, muy bueno. No está castigado, no está florecido". Asimismo, el estilista fue categórico al desmitificar las versiones sobre la supuesta calvicie de Casán, asegurando que "Tiene pelo, tiene su pelo. Se abulta un poco más con algunas extensiones, pero tiene un pelo lindo, tiene un pelo bueno".
La veracidad de la serie se consolidó gracias al uso de la propia Maison de Romano, situada en un segundo piso, la cual funcionó como set real de filmación y constituyó el único decorado auténtico de la producción ligado a la historia de la diva. Moria Casán, quien solía interactuar frecuentemente con las clientas de la peluquería e incluso llegó a atender la caja del comercio, fue quien facilitó el contacto entre Netflix y la familia del estilista.
Galo, asistente personal de la conductora, fue el encargado de comunicarse con Paola Romano para gestionar el permiso formalizado mediante la firma de documentos. El equipo de grabación trabajó en el local durante un día completo para realizar varias tomas, algunas de las cuales no llegaron a la edición final de los episodios, contando también con la presencia de la reconocida actriz Cecilia Roth durante el rodaje.