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Conflicto en Neuquén: desalojan una comunidad mapuche Lof Quintriqueo y de Lof Melo
El operativo judicial se concretó en tierras relevadas por el INAI. Las familias denuncian irregularidades y preparan marchas.
POR REDACCIÓN
Un despliegue de las fuerzas de seguridad nacionales y provinciales ejecutó el desalojo de la comunidad mapuche Lof Quintriqueo, ubicada entre Villa La Angostura y San Carlos de Bariloche, mientras que el operativo sobre la vecina Lof Melo permanece en suspenso debido a la resistencia de los pobladores y organizaciones sociales.
La medida fue ordenada por el juez Francisco Bonorino en el marco de un juicio de ejecución iniciado por particulares, desencadenando momentos de alta tensión en la zona precordillerana y denuncias por la falta de garantías procesales.
La intervención judicial se concretó pese a que el propio Estado nacional, mediante resoluciones del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), había reconocido oficialmente en 2023 la ocupación “actual, tradicional y pública” de esos territorios.
La falta de una entrega efectiva del título de propiedad comunitaria —un derecho consagrado en la Constitución Nacional— dejó a las familias vulnerables a causas por restitución impulsadas por privados.
Para los referentes originarios, el desalojo no representa un hecho aislado, sino la continuidad de un proceso histórico de despojo que comenzó a fines del siglo XIX con la denominada Conquista del Desierto conducida por Julio Argentino Roca y que hoy adquiere un cariz de especulación inmobiliaria.
“La extranjerización de tierras empezó hace mucho tiempo por acá, pero como estamos lejos de la Capital y los grandes medios, poco se sabe”, declaró el lonko de la Lof Melo, Lucas Melo. El dirigente advirtió sobre la desproporción de los operativos policiales que incluyeron efectivos del GEOP, Gendarmería y la Policía Federal: “Te sacan a empujones con tipos disfrazados de astronautas sin mediar palabra: sacan a adultos mayores, meten una ambulancia para sacar a una persona de su ruca y te retienen los animales”.
El abogado defensor de las lofs, Luis Virgilio Sánchez, perteneciente a la Gremial de Abogados y Abogadas, ratificó que el procedimiento incurrió en severas irregularidades al adelantarse de la fecha notificada originalmente, impidiendo la presentación de apelaciones.
Sánchez precisó que el juzgado mantuvo reservado el expediente y cajoneó una medida cautelar que buscaba suspender la orden de desalojo. Además, la defensa advirtió que los querellantes habrían vendido los derechos de las tierras antes de la ejecución del fallo, lo que invalida su legitimidad en el expediente.
En el territorio, la vivencia del despojo afectó profundamente a las familias que debieron retirar apresuradamente sus pertenencias para evitar ser agredidas. La lonko Amancay Quintriqueo relató el dolor que significó acompañar la evacuación de sus allegados: “Más allá de que nos sacaron de la Lof Quintriqueo, una se queda con los que estuvieron al lado mientras vos sentías cómo te despojaban, cuatro generaciones después, de tu propio territorio. Yo no quise que ejercieran violencia porque tenía a mis tíos sacando todas sus cosas de sus casas; si nos resistíamos no íbamos a poder sacar nada y hoy no tienen nada”.
El trasfondo cultural y espiritual de la permanencia en el espacio cobró un sentido central en las voces de las mujeres de las comunidades, quienes destacaron el valor colectivo de la tierra más allá de su faceta productiva. Noelia Huenumil, Inan Lonko de la Lof Melo, remarcó la determinación de no abandonar la zona: “Como mujeres nos atraviesa el dolor, la angustia y la tristeza, pero nos acuerpamos y nos damos mucho newen (energía) para poder continuar, porque de eso se trata: de seguir adelante por las infancias que vienen atrás nuestro”.
Por su parte, Vanesa Buchile, de la vecina Lof Paicil Antriao, graficó el impacto que causó ver a las fuerzas públicas ocupando las viviendas tradicionales: “Vernos en ese estado de vulnerabilidad nos partió el corazón; sentí que nos moríamos mil veces en un segundo con todas nuestras ancestras que murieron en el territorio. Sin embargo, en ese mismo instante tuvimos que hacernos fuertes otra vez para hacer una lucha digna y no entregar el territorio”. Ante esta coyuntura, referentes de más de 300 comunidades y agrupaciones sociales ratificaron la vigilia en la Lof Melo y convocaron a una marcha masiva para exigir la frenada definitiva de los desalojos y el cese de las actuaciones judiciales en la región.
Fuentes: AM750 y Las12.