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Cuatro allanamientos por la venta de prendas Ansilta falsificadas
La PFA allanó cuatro domicilios y secuestró 120 prendas falsificadas con la marca Ansilta en Chimbas y Santa Lucía.
Por Ariel Patruceli
La Policía Federal Argentina realizó cuatro allanamientos simultáneos en domicilios ubicados en Chimbas y Santa Lucía, en el marco de una investigación iniciada a partir de una denuncia presentada por apoderados de la firma Ansilta. Durante los procedimientos, los investigadores secuestraron alrededor de 120 prendas de vestir que llevaban la marca de la empresa, pero que no habían sido confeccionadas por la firma.
Las medidas judiciales fueron ordenadas por la Fiscalía Federal y estuvieron orientadas a reunir pruebas sobre la presunta comercialización de productos falsificados. La denuncia surgió luego de que representantes de Ansilta detectaron que prendas que no eran originales se ofrecían a la venta con la marca de la empresa, en una modalidad que, según la investigación, se vinculó con la producción en talleres clandestinos.
Los operativos se realizaron de manera simultánea en cuatro domicilios. Dos de los procedimientos tuvieron lugar en Santa Lucía, mientras que los restantes se concretaron en un domicilio ubicado sobre calle 25 de Mayo, aproximadamente 300 metros al este de calle Salta, y en otro inmueble de calle España, antes de Libertador San Martín, en el sector conocido como Mercadillo, a pocos metros del Centro Cívico.
Los efectivos federales llegaron a los lugares con la información necesaria para identificar los puntos donde se comercializaban las prendas que llevaban la marca presuntamente falsificada. En los allanamientos encontraron pantalones, camperas y remeras que presentaban una confección y materiales de buena calidad, según señalaron fuentes oficiales vinculadas al procedimiento.
En total, los investigadores secuestraron unas 120 unidades. Además, en los comercios allanados encontraron documentación que indicaría que alrededor de un centenar de esas prendas ya habían sido vendidas. Todo ese material quedó incorporado a la causa como evidencia de la presunta comercialización ilegal de productos que utilizaban una marca registrada sin autorización.
La investigación se encuadró en una presunta infracción a la Ley Nacional de Marcas y permitió avanzar sobre los puntos donde se ofrecían las prendas. Sin embargo, la orden judicial autorizó únicamente el secuestro de la mercadería y de los elementos vinculados a la investigación, por lo que los comerciantes que se encontraban en los domicilios no fueron detenidos durante los procedimientos.
A partir de los resultados de los allanamientos, la Justicia Federal deberá profundizar la investigación para determinar el origen de las prendas secuestradas. Uno de los objetivos será establecer quiénes confeccionaron los productos y localizar los talleres donde presuntamente se fabricaron las prendas que luego fueron incorporadas al circuito comercial con una marca que no les correspondía.
Mientras avanza la investigación, las prendas secuestradas quedaron a disposición de la Justicia como elementos de prueba para determinar el alcance de la maniobra y la posible participación de otras personas en la producción y comercialización de la indumentaria falsificada.