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Deportes > Asunción 2026

Maxi Castro y el legado de su padre Mario rumbo al Mundial de hockey

Desde aquel grabador detrás de un arco hasta Asunción 2026, Maxi Castro mantiene vivo el legado de su padre, el histórico Mario Castro, en el hockey.

Hace 0 horas
Maxi Castro junto a su hijo en el estudio de Huarpe TV. FOTO: BRENDA MORALES / DIARIO HUARPE.

El periodista Maximiliano Castro se prepara para transmitir el Mundial de Hockey sobre Patines Asunción 2026 con una historia que comenzó mucho antes de llegar a una cabina de transmisión. Su vínculo con el relato deportivo nació de la mano de su padre, Mario Castro, histórico periodista y relator sanjuanino que hizo del hockey sobre patines una de sus grandes pasiones. "El mejor de todos", expuso.

La vida de Mario y Maxi sigue unida por el gran relato al deporte sanjuanino.

Para Maxi, continuar con el relato de hockey tiene un significado especial porque se trata de una enseñanza que recibió directamente de su padre. “La verdad con mucha responsabilidad, con mucho nerviosismo, con mucha alegría”, expresó en diálogo con DIARIO HUARPE.

Los primeros pasos de la mano de su padre y detrás del arco

La pasión por el periodismo deportivo fortaleció el vínculo padre e hijo.

Maxi recordó que su primer paso en el periodismo y en el relato deportivo estuvo relacionado justamente con el hockey sobre patines. En ese comienzo, Mario fue su principal consejero y quien le explicó que aquella disciplina era una escuela ideal para aprender a relatar.

“Él me decía la manera de encontrar el ritmo en el relato es con el hockey sobre patines”, contó. Según las enseñanzas de su padre, se trataba de un deporte que “no te da respiro” y que permite aprender a modular y encontrar sinónimos por la velocidad y la repetición de las acciones.

Con un pequeño grabador, Maxi comenzó a ir a las canchas y conseguía las formaciones de los equipos. Después se ubicaba detrás de un arco, en un rincón, para que nadie lo viera porque, como él mismo explicó, “relataba para mí, relataba solamente para mí”.

Luego llegaba el momento de escuchar esas grabaciones junto a Mario y corregir los errores. “Me decía tratar de cambiar. Poner un sinónimo a la bocha, a la pelota, buscar sinónimos de pase, entrega, descarga”, recordó Maxi.

El Mundial 2001, su primer gran desafío

El Mundial de 2001, disputado en San Juan, quedó grabado como uno de los momentos más importantes de su carrera. Fue allí donde Maxi tuvo su primer relato mundialista, dentro de un esquema periodístico que también tenía a su padre como protagonista.

“Arman tres equipos. El equipo principal era mi padre relatando. El segundo encabezaba Eduardo Sassul en aquel momento y el tercer equipo lo relataba yo”, recordó sobre aquella cobertura.

Su debut fue en España-Holanda, un partido que terminó con una contundente victoria española por 16 a 1. “Relaté los 16 goles con el mismo tono de voz”, contó entre risas, aunque aquella experiencia tuvo consecuencias para el partido siguiente.

“En el segundo partido no podía ni hablar”, recordó. Había gritado los 16 goles de la misma manera y después comprendió que aquella experiencia también formaba parte del aprendizaje que necesitaba para convertirse en relator.

Un abrazo que quedó para la eternidad

El recuerdo de aquel Mundial también está atravesado por uno de los momentos más emotivos que Maxi compartió con su padre. Después de relatar el partido por el quinto y sexto puesto, todavía quedaban por disputarse el encuentro por el tercer y cuarto lugar y la gran final.

Mario terminó de relatar el quinto y sexto puesto y abrazó a su hijo. “Se largó a llorar”, recordó Maxi, en una escena que quedó asociada para siempre con aquel Mundial disputado en San Juan.

Barcelona y el primer viaje internacional

Otro capítulo importante fue el viaje a Barcelona para cubrir un Mundial. Aunque ya estaba acostumbrado a viajar por el país siguiendo a San Martín, Maxi explicó que aquella experiencia era completamente diferente porque significaba su primer viaje internacional.

“Viajaba solo, mi mochila y mi alma, pero esto era otra historia”, recordó. La llegada a Barcelona, las escalas en San Pablo y la incertidumbre de encontrarse por primera vez en España marcaron aquella experiencia.

Incluso contó una anécdota que refleja el nerviosismo de aquel momento. “Se postergaban los vuelos y demás y no iba ni al baño. Me quedaba en la puerta de donde tenía que ingresar”, relató.

Asunción 2026 y una nueva historia por escribir

Ahora, Maxi tendrá por delante una nueva experiencia mundialista en Paraguay, esta vez desde Estación Claridad. Para él, transmitir desde la radio que considera su “segunda casa” implica una dedicación especial, sobre todo por el esfuerzo realizado para poder llevar también al comentarista.

“Para mí es una gran responsabilidad”, afirmó. También reconoció que existe incertidumbre por las condiciones que encontrarán en Paraguay, un país donde el hockey sobre patines no tiene la misma tradición que en San Juan o Barcelona.

Maxi recordó que incluso en Barcelona, donde “se respira el hockey”, tuvo dificultades para transmitir. “Sentarte en el Palau Blaugrana, en un estadio que es el sueño de todos, y no tener internet”, señaló como ejemplo de que cada Mundial presenta sus propios desafíos.

“Es difícil ser hijo de Mario Castro”

Maxi creció dentro del ámbito del periodismo y aprendió de su padre Mario Castro.

El desafío de Asunción también aparece atravesado por la figura de su padre. Mario fue uno de los periodistas con más Mundiales de hockey sobre patines y, según Maxi, vivía esas competencias “con mucha pasión”.

“Sabíamos que cuando había mundiales de hockey sobre patines, a mi padre lo perdíamos en un mes”, recordó. Esa pasión por el deporte y por el relato es justamente una de las partes del legado que Maxi busca continuar. “Para mí es mucha presión, hasta el día de hoy, ser hijo de él”, reconoció. Sin embargo, aclaró que no reniega de ese legado: “Lo disfruto, lo admiro”.

Mario falleció el 21 de octubre de 2022, luego de más de cuatro décadas vinculadas al periodismo deportivo sanjuanino. Su trayectoria incluyó transmisiones de hockey sobre patines, ciclismo, fútbol y boxeo, además de una extensa carrera radial y televisiva.

Para Maxi, la comparación con su padre forma parte de una historia que abraza y no intenta borrar. “Es difícil ser hijo de Mario Castro, el mejor de todos, y tratar de imitarlo, por lo menos generar algo de lo que él generaba a la gente”, expresó.  “Si tendría la posibilidad de elegir otra vez una profesión y un padre, lo haría sin duda con él”, cerró Maxi.

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