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Dejó todo para vivir sola en una aldea con 12 gatos y cuatro perros
Una joven de 32 años compró una casa en las montañas para vivir con sus animales. Al instalarse, descubrió una sorpresa inesperada.
POR REDACCIÓN
Una mujer de 32 años decidió dejar atrás su trabajo, alejarse de familiares y amigos y cambiar por completo su estilo de vida para mudarse a una aldea prácticamente abandonada de España. Se trata de Jone De La Calle, una joven que compró una casa en las montañas de Burgos por 70.000 euros y se instaló junto a sus 12 gatos y cuatro perros rescatados. Sin embargo, lo que parecía un sueño cumplido estuvo a punto de convertirse en una pesadilla.
La protagonista de esta historia había imaginado desde la adolescencia una vida rodeada de naturaleza y animales. Su pasión por el rescate comenzó cuando tenía apenas 13 años y, con el paso del tiempo, se convirtió en una parte fundamental de su vida. Incluso trabajó como auxiliar veterinaria y creó un emprendimiento dedicado al cuidado de gatos.
Hasta el momento, Jone logró encontrarles hogar a 86 gatos rescatados. Los doce que actualmente viven con ella permanecieron a su lado por diferentes circunstancias y se convirtieron en sus compañeros inseparables.
Compró una casa por 70.000 euros y encontró una desagradable sorpresa
Después de varios años buscando un lugar donde establecerse, la joven encontró una propiedad en una pequeña aldea montañosa de Burgos. La vivienda estaba anunciada inicialmente por 85.000 euros, pero consiguió negociar su precio y finalmente la compró por 70.000.
La operación se concretó el 28 de abril de 2026. Sin embargo, cuando comenzó a instalarse descubrió que las vigas de madera estaban deterioradas por una plaga de insectos, lo que comprometía la seguridad de la estructura.
La situación fue tan grave que estuvo cerca de caer desde el primer piso hasta la planta baja. Como consecuencia, debió modificar sus planes de refacción, retirar parte del techo y trasladar su dormitorio, cocina y sala de estar a un único ambiente.
El problema representó un duro golpe económico y emocional, especialmente porque, según relató, el propietario anterior conocía el estado de la vivienda.
Vive con 16 animales en una aldea casi abandonada
Uno de los aspectos más llamativos de su nueva vida es el aislamiento. La aldea llegó a tener más de 600 habitantes, pero actualmente solo quedan cuatro vecinos de edad avanzada, además de Jone.
En el lugar no existen bares, comercios ni otros servicios habituales de una localidad. Para llegar al supermercado más cercano debe conducir aproximadamente 45 minutos.
Pese a estas dificultades, la joven encontró la tranquilidad que buscaba. Una de sus actividades preferidas es caminar por los senderos del bosque acompañada por sus doce gatos y cuatro perros.
Para organizar los paseos, desarrolló un sistema de silbidos que los animales reconocen y que utiliza para llamarlos, advertirles de peligros y mantenerlos cerca.
En una entrevista difundida por el canal de YouTube Hilux Aventura, reconoció que estos paseos se volvieron tan cotidianos que a veces olvida lo extraordinarios que pueden parecer para otras personas.
El sueño de construir un refugio para gatos
Aunque disfruta de la tranquilidad de la montaña, su proyecto todavía enfrenta varios desafíos. Actualmente se encuentra sin trabajo y busca la manera de sostener económicamente el mantenimiento de la vivienda y de sus animales.
Su intención es recuperar su emprendimiento de cuidado felino, conocido como Miauca, y transformar parte de la propiedad en un refugio y hotel para gatos. De esta manera, espera continuar con los rescates y generar ingresos.
La decisión de mudarse también generó preocupación entre sus familiares y amigos, quienes le advirtieron sobre las dificultades de vivir sola en un sitio tan apartado.
Sin embargo, Jone aseguró que su principal motivación siempre fueron los animales. "Realmente a mí esta vida me gusta, pero todo empezó por y para ellos", expresó al explicar por qué decidió realizar un cambio tan profundo.
Hoy, entre reparaciones, paseos por el bosque y el cuidado de sus mascotas, continúa trabajando para convertir aquella casa de montaña en el refugio que imaginó durante años.