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Dejó un riñón en una conservadora en Aeroparque y terminó detenido
El acusado aseguró que quería hacerle una broma a una amiga, pero terminó imputado por intimidación pública.
POR REDACCIÓN
Lo que comenzó como una supuesta broma terminó con una detención, un operativo de seguridad y una causa judicial. Un comerciante de 46 años abandonó intencionalmente una conservadora que contenía un riñón en las inmediaciones del Aeroparque Jorge Newbery y provocó la activación del protocolo ante la presencia de un bulto sospechoso.
El hombre aseguró posteriormente que había preparado la escena como parte de una broma destinada a una amiga. Sin embargo, el hecho derivó en una investigación federal y quedó imputado por intimidación pública.
La conservadora que generó alarma
El episodio ocurrió el 19 de agosto, cuando trabajadores encontraron una caja térmica abandonada cerca de un cantero en inmediaciones de Aeroparque.
La conservadora, utilizada habitualmente para transportar elementos que deben mantenerse a baja temperatura, tenía un mensaje escrito en su tapa que generó preocupación entre quienes la encontraron.
Ante la posibilidad de que se tratara de un elemento peligroso, se activó el protocolo de seguridad. Intervinieron agentes de la Policía Federal, bomberos y personal sanitario.
El hallazgo dentro de la caja
Al abrir la conservadora, los especialistas encontraron una víscera cubierta con hielo. La situación obligó a realizar peritajes para determinar el origen del órgano.
Finalmente, los estudios establecieron que no se trataba de un órgano humano, sino de un riñón de origen animal.
Las cámaras de seguridad permitieron reconstruir el recorrido de la persona que había dejado la conservadora y los investigadores lograron identificar al responsable.
Una broma que terminó en una causa
El acusado, identificado como un comerciante de 46 años de Berisso, explicó ante la Justicia que había comprado el órgano animal para realizarle una broma a una amiga.
Según su declaración, ambos habían mantenido conversaciones en tono de broma y decidió preparar la escena utilizando una conservadora con hielo y el riñón adquirido en un supermercado.
El hombre fue detenido y posteriormente recuperó la libertad, aunque la Justicia le impuso un embargo de 8 millones de pesos. Así, una supuesta broma terminó provocando un despliegue de seguridad en uno de los principales aeropuertos del país y derivó en una causa judicial por intimidación pública.