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Denunciaron a Maratea por estafar a un refugio para perros con una colecta
Santi Maratea recaudó diez millones de pesos para El Refugio de Eli pero la colecta generó polémica y cruces televisivos.
POR REDACCIÓN
Santiago Maratea y Eli protagonizaron un gran revuelo tras una campaña solidaria que movilizó a miles de personas. El conflicto de la colecta de Santiago Maratea para el refugio de perros giró en torno a una acusación de estafa y falta de obra por una campaña realizada para el refugio de animales "El Refugio de Eli" en Adrogué.
El espacio de rescate de animales había sufrido un incendio y necesitaba levantar una vivienda para la dueña además de mejorar las instalaciones. Santiago Maratea impulsó una campaña para recaudar $10.000.000 y logró conseguir todo el dinero necesitado en sólo una semana gracias a la solidaridad.
Los inconvenientes comenzaron en febrero de 2021 cuando una influencer llamada Natali Rodríguez visitó el lugar y denunció públicamente que las obras estaban inconclusas. Aquella situación generó fuertes acusaciones acusando al influencer de fraude o de haber desviado los fondos.
Santiago Maratea salió a responder furioso en redes sociales y medios para explicar que el 100% de lo recaudado se utilizó para construir la vivienda de la dueña. El joven aclaró que hubo demoras por papeles y cuestiones del terreno municipal, y que luego el proyecto se terminó de ejecutar en un lote lindero.
El caso resurgió con un fuerte cruce televisivo a fines de octubre de 2026 durante la grabación del programa de Telefe conducido por Andy Kusnetzoff. Santiago Maratea se enfrentó con la periodista Josefina "la China" Ansa cuando le consultó qué se recriminaría a sí mismo si estuviera en el lugar de los donantes y mencionó que la historia del refugio de perros había quedado "inconclusa".
La pregunta provocó que Maratea reaccionara con mucha molestia, cuestionando el trabajo de investigación de la periodista y acusándola de replicar información incompleta sin chequear los hechos. La discusión subió tanto de tono que la producción tuvo que frenar la grabación durante 20 minutos y el propio conductor debió interceder para calmar a los invitados.