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Desalojan un edificio de 37 pisos en Nueva York por riesgo de derrumbe
Bomberos y equipos de emergencia desplegaron un amplio operativo en Manhattan luego de detectar graves fallas estructurales en un edificio en obras cercano a la estación Grand Central.
POR REDACCIÓN
Un importante operativo de emergencia se desarrolló este martes en Manhattan, Nueva York, luego de que las autoridades ordenaran la evacuación de un rascacielos en obras ante el riesgo de un posible colapso estructural. El edificio, ubicado sobre la calle 42 Este, muy cerca de la estación Grand Central, presentó fallas en su estructura que obligaron a cerrar calles y desalojar inmuebles cercanos.
La emergencia comenzó poco antes de las 8 de la mañana, cuando el Departamento de Bomberos recibió un aviso por la caída de ladrillos desde el edificio situado en el número 235 de la calle 42 Este. Al llegar al lugar, los equipos especializados detectaron problemas estructurales de consideración y establecieron un amplio perímetro de seguridad.
Según informaron las autoridades, durante las inspecciones se comprobó que dos columnas de soporte del edificio presentaban deformaciones, además de múltiples grietas y hundimientos en distintos pisos. Los especialistas advirtieron que la estructura continuó registrando movimientos incluso mientras se desarrollaban las tareas de evaluación.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, confirmó que las columnas comprometidas seguían desplazándose y calificó la situación como inestable. No obstante, destacó que hasta el momento no se registraron personas heridas gracias a la rápida evacuación de los trabajadores y de los edificios cercanos.
Como medida preventiva, los servicios de emergencia ordenaron el desalojo de nueve inmuebles ubicados alrededor del rascacielos, entre ellos un hotel, oficinas, viviendas y una escuela infantil con unos 400 alumnos, quienes fueron evacuados sin inconvenientes.
El edificio, que anteriormente funcionó como sede de la farmacéutica Pfizer, se encontraba en pleno proceso de remodelación para transformar parte de sus oficinas en viviendas y ampliar la construcción con nuevos niveles, dentro de los permisos otorgados por las autoridades municipales.
El jefe del Departamento de Bomberos, John Esposito, explicó que las vigas de acero comenzaron a curvarse debido al peso que soportaban, lo que obligó a declarar una "zona de amenaza de colapso" y mantener un estricto perímetro de seguridad mientras continúan las tareas de estabilización.
Por su parte, el jefe del Departamento de Edificios, Ahmed Tigano, informó que el principal foco del problema se encuentra en el piso 21, donde se detectaron dos columnas estructurales combadas, grietas y hundimientos del suelo. Más de 150 especialistas trabajan con equipos de monitoreo y drones para evaluar la estabilidad de la estructura antes de ingresar maquinaria destinada a apuntalar los sectores comprometidos y reforzar otros posibles puntos débiles.
Las autoridades señalaron que, pese a que el edificio había superado todas las inspecciones y obtenido las autorizaciones correspondientes para su remodelación durante los últimos dos años, las tareas de evaluación continuarán hasta descartar por completo el riesgo de un derrumbe.