Policiales > Operativo
Detuvieron a un penitenciario acusado de vender opioides con recetas falsas
El agente del Servicio Penitenciario Bonaerense fue detenido en General Alvear. Según la investigación, su pareja y el hijo menor de ella también formarían parte de la maniobra.
POR REDACCIÓN
Un agente del Servicio Penitenciario Bonaerense fue detenido en General Alvear acusado de integrar una red dedicada a la venta ilegal de medicamentos de uso hospitalario mediante recetas falsas. La investigación sostiene que la maniobra también involucraba a su pareja y al hijo menor de edad de ella.
El detenido fue identificado como Walter Olivera, integrante de la Unidad 14 del Servicio Penitenciario Bonaerense. El operativo fue ordenado por la UFI N° 20 y el Juzgado de Garantías N° 3 de Azul, luego de más de dos meses de investigación.
La causa comenzó el 17 de julio, cuando los investigadores detectaron movimientos irregulares vinculados con medicamentos controlados.
Cómo funcionaba la maniobra
De acuerdo con la investigación, Olivera habría sustraído el sello profesional de una médica de apellido Raymundo y lo habría utilizado para confeccionar recetas falsas de nalbufina.
Se trata de un opioide de uso estrictamente hospitalario que se utiliza para tratar dolores moderados a severos y como complemento en distintos procedimientos anestésicos.
Con esas recetas, el agente habría conseguido las ampollas para luego comercializarlas de manera clandestina.
Los investigadores sostienen que no actuaba solo. Su pareja, Bárbara Suárez, y el hijo menor de ella también formarían parte de la estructura, junto con compradores y revendedores de la zona.
Parte de quienes adquirían el medicamento lo hacían para consumo propio, mientras que otros presuntamente lo redistribuían dentro del circuito ilegal.
Qué encontraron durante los allanamientos
Durante los procedimientos, la Policía Bonaerense secuestró una importante cantidad de ampollas de nalbufina y testosterona.
También encontraron jeringas descartables y teléfonos celulares que, según sospechan los investigadores, habrían sido utilizados para coordinar las operaciones.
Todo el material quedó a disposición de la Justicia, que continuará analizando los dispositivos y la documentación secuestrada para reconstruir el alcance de la red.
Los riesgos de la nalbufina
La nalbufina pertenece a la familia de los opioides y tiene efectos similares a otros medicamentos utilizados para el tratamiento del dolor.
Su consumo fuera de un ámbito médico controlado puede generar efectos graves, entre ellos depresión respiratoria, dependencia física y síntomas de abstinencia.
Por ese motivo, su comercialización se encuentra regulada y requiere prescripción médica.
En el operativo también fue secuestrada testosterona, una hormona que tiene diferentes usos médicos, pero que también suele circular ilegalmente para aumentar la masa muscular y mejorar el rendimiento físico.
La causa quedó en manos de la Justicia de Azul, que ahora deberá establecer el grado de participación de cada una de las personas investigadas y determinar de dónde provenían los medicamentos que ingresaban al circuito clandestino.