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Detuvieron a una mujer obsesionada con Suar que hizo amenazas de bomba
La policía detuvo en Buenos Aires a una exmaestra acusada de enviar correos intimidatorios contra salas de espectáculos.
POR REDACCIÓN
La Policía Federal Argentina detuvo en el barrio de Versalles a Marcela, una exdocente de 57 años que ejerció funciones en escuelas públicas hasta 2019. El arresto se concretó tras detectarse una serie de correos electrónicos intimidatorios que fueron dirigidos directamente hacia el Poder Judicial. En total se registraron 30 amenazas de bomba que tenían como objetivos principales salas de cine, teatros, la Sociedad Argentina de Actores y el Hospital Garrahan.
La investigación llevada adelante por los cuerpos de bomberos y las brigadas de ciberdelito logró geolocalizar un teléfono celular vinculado a siete cuentas de correo electrónico diferentes, las cuales eran utilizadas para efectuar los envíos extorsivos.
Dichas comunicaciones se realizaban bajo la firma CATYCEM, siglas que supuestamente representan a una agrupación organizada que se manifiesta en contra de los medios de comunicación y las distintas corporaciones del espectáculo. En estos mensajes de carácter intimidatorio, la mujer advertía de manera explícita que "Las bombas estallarán el próximo día sábado a las 08 hs, de no bajar estos espectáculos de cartelera el día viernes".
El foco principal de la obsesión de la exdocente era el actor y productor Adrián Suar. El objetivo central de la imputada consistía en presionar para suspender por completo las proyecciones de Yo, Narciso, la nueva película protagonizada por el productor junto a la actriz Natalia Oreiro. Durante el procedimiento de allanamiento llevado a cabo en su vivienda particular sobre la calle Irigoyen, el personal policial secuestró su dispositivo móvil y halló un afiche promocional de dicho film con la particularidad de que la cara de Adrián Suar se encontraba totalmente recortada.
Aunque el protocolo de seguridad fue activado de inmediato con el consecuente despliegue de brigadas de explosivos para inspeccionar detalladamente un total de 30 establecimientos distribuidos entre la Capital Federal, el Gran Buenos Aires y diferentes puntos del interior de la República Argentina, las fuerzas policiales confirmaron con posterioridad que todas las intimidaciones resultaron ser falsas alarmas.
La detenida quedó bajo la órbita de la Justicia Federal por disposición directa del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional número tres, enfrentando cargos bajo la imputación de intimidación pública. En tanto, las autoridades competentes continúan analizando con peritos informáticos todos los dispositivos electrónicos secuestrados con el fin de establecer si la mujer llevó a cabo las acciones de manera individual o si contó con la participación de cómplices.