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Disturbio y descontrol terminó con detenidos tras el triunfo de los Knicks en la NBA
La histórica consagración de los New York Knicks, que cortaron una sequía de 53 años sin títulos de la NBA, derivó en una madrugada de violencia por los festejos en Manhattan. Hubo decenas de detenidos y varios heridos.
POR REDACCIÓN
Lo que debía ser una celebración inolvidable para los fanáticos de los New York Knicks terminó convirtiéndose en una noche de caos y disturbios en las calles de Nueva York. Tras la victoria por 94 a 90 sobre los San Antonio Spurs, que le dio a la franquicia su primer campeonato de la NBA desde 1973, miles de personas salieron a festejar en distintos puntos de Manhattan, especialmente en los alrededores del Madison Square Garden y Times Square.
La euforia inicial dio paso al descontrol durante la madrugada. Decenas de miles de simpatizantes ocuparon calles y avenidas, mientras grupos de personas comenzaron a treparse a semáforos, estructuras urbanas, techos de estaciones de subte y vehículos estacionados. La magnitud de la concentración terminó superando los operativos de seguridad previstos por las autoridades.
Uno de los episodios más impactantes ocurrió cerca de Times Square, donde varios autobuses utilizados para actividades vinculadas al Mundial 2026 fueron rodeados por la multitud. Algunos fueron vandalizados y al menos uno terminó incendiado, en imágenes que rápidamente recorrieron el mundo. También se registraron daños sobre colectivos escolares y otros vehículos de transporte.
La furia de algunos manifestantes también apuntó contra los móviles policiales. Varios patrulleros sufrieron destrozos en parabrisas, puertas y techos, mientras que otros vehículos fueron atacados con objetos contundentes. Videos difundidos por medios estadounidenses mostraron a personas saltando sobre autos oficiales y enfrentándose con efectivos de seguridad.
Ante el crecimiento de los incidentes, la Policía de Nueva York desplegó unidades antidisturbios, efectivos montados y operativos especiales para dispersar a la multitud. En distintos sectores se produjeron corridas y enfrentamientos, con lanzamiento de botellas, piedras y otros objetos contra los uniformados.
El saldo de la noche fue preocupante. Las autoridades informaron la detención de al menos 63 personas por delitos que incluyeron agresiones a policías, posesión ilegal de armas, daños a la propiedad y alteración del orden público. Además, diez agentes resultaron heridos durante los operativos.
La violencia también dejó víctimas civiles. Un adolescente de 17 años recibió un disparo en el pie en las inmediaciones de Times Square y debió ser trasladado a un hospital. A ello se sumaron varios apuñalamientos y otras lesiones registradas durante las horas más intensas de los festejos.
Las autoridades habían reforzado la seguridad debido a antecedentes recientes de incidentes durante los partidos de la serie final. Sin embargo, la magnitud de la celebración por el ansiado campeonato terminó desbordando los controles previstos. El propio dueño de los Knicks y funcionarios de la ciudad habían pedido a los aficionados festejar de manera responsable.
A pesar de los hechos de violencia, miles de simpatizantes celebraron pacíficamente una conquista histórica que puso fin a más de medio siglo de espera. Los Knicks lograron su tercer título de la NBA y provocaron una explosión de alegría en una ciudad que no veía campeón a su equipo de básquet desde hace 53 años. Sin embargo, los graves disturbios registrados durante la madrugada terminaron empañando una jornada que estaba destinada a quedar únicamente en el recuerdo deportivo.