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EEUU atacó Irán, hubo respuesta con misiles y peligra el estrecho de Ormuz
Estados Unidos lanzó nuevos bombardeos sobre Irán y recibió una rápida respuesta con misiles en el Golfo. Teherán anunció el cierre del estrecho de Ormuz y crece el temor a una guerra total.
POR REDACCIÓN
La crisis en Medio Oriente sumó un nuevo capítulo de máxima tensión luego de que Estados Unidos lanzara una segunda ronda de ataques aéreos contra Irán durante la madrugada del jueves, en una escalada que ya provocó represalias con misiles, heridos civiles y amenazas de impacto global.
El presidente Donald Trump advirtió que Teherán “pagará el precio” por el estancamiento de las բանակցaciones, mientras que el secretario de Defensa, Pete Hegseth, endureció el tono al asegurar que “si tenemos que negociar a base de bombas, negociaremos con bombas”.
Los bombardeos estadounidenses impactaron en múltiples ciudades iraníes, incluyendo Teherán y la estratégica Bandar Abbas, cercana al estrecho de Ormuz. Según el Comando Central, los objetivos fueron instalaciones de vigilancia militar, sistemas de comunicación y defensas aéreas.
Desde Irán, la Guardia Revolucionaria confirmó daños en un complejo fabril, un cuartel militar y una base en las afueras de la capital, mientras que la respuesta no se hizo esperar: misiles fueron lanzados hacia Baréin, Kuwait y Jordania.
En Baréin, una niña de 11 años resultó herida y se registraron daños materiales. Kuwait cerró su espacio aéreo de forma preventiva y Jordania interceptó al menos 20 misiles, sin víctimas, aunque con caída de escombros.
En paralelo, Irán anunció el cierre total del estrecho de Ormuz, una vía clave por donde circula cerca del 20% del comercio mundial de petróleo y gas. Las autoridades advirtieron que cualquier embarcación que intente cruzarlo será considerada un objetivo enemigo.
Incluso, la Armada iraní aseguró haber atacado dos buques que intentaban atravesar la zona, mientras que Washington negó el bloqueo y afirmó que los barcos comerciales continúan transitando con normalidad.
El conflicto ya generó un fuerte impacto en la seguridad marítima global: la Organización Marítima Internacional reportó al menos 43 ataques contra barcos comerciales desde el inicio de las hostilidades.
En el plano diplomático, las negociaciones se encuentran estancadas. Estados Unidos exige que Irán entregue su uranio enriquecido, mientras que Teherán reclama el levantamiento de sanciones y la liberación de activos bloqueados antes de firmar cualquier acuerdo.
A su vez, Irán condiciona cualquier pacto al fin de los combates entre Hezbollah e Israel, una exigencia que Washington rechaza. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, mantiene una postura firme y apunta a desmantelar el programa nuclear iraní y debilitar a Hezbollah.
El escenario es cada vez más volátil y el riesgo de una guerra a gran escala crece con cada intercambio de ataques. Israel ya alertó a su población del norte ante posibles bombardeos desde Líbano, en un conflicto que amenaza con desbordar a toda la región.