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El budín de polenta que es furor en redes por ser barato y muy fácil

Este plato dulce se destaca por su bajo costo y gran rendimiento al prepararse con ingredientes básicos de la alacena.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
El caramelo debe alcanzar un color dorado antes de retirarlo.

Una de las opciones más accesibles dentro de la gastronomía actual es el postre de polenta con leche, una preparación que Paulina Cocina describe como la que se lleva todos los laureles por ser dulce y económica. Esta propuesta se moldea como un flan tradicional pero prescinde del uso de huevos y no requiere cocción en el horno, lo que permite obtener porciones abundantes en pocos minutos de trabajo.

El origen de este plato se vincula con la historia de los inmigrantes en el país. Según relata la cocinera, "La polenta era un ingrediente básico en la cocina italiana, pero solo la hacían en versión salada. Cuando los inmigrantes italianos vinieron a Argentina, aquí abundaban los lácteos y el azúcar y así habría nacido este postre". Además, Paulina comparte un trasfondo personal sobre este ingrediente, ya que en su infancia estaba prohibido en su hogar porque su abuelo, prisionero durante la Segunda Guerra Mundial, comió únicamente polenta durante cuatro años.

Para la elaboración se necesita media taza de azúcar destinada al caramelo y dos tazas de leche. Los aromatizantes incluyen una rama de canela, la cáscara de un tercio de limón y esencia de vainilla. La mezcla se completa con dos o tres cucharadas de azúcar, un tercio de taza de polenta, 25 gramos de manteca y dulce de leche al gusto.

El proceso inicia con el acaramelado de un molde mediano a fuego bajo. Posteriormente, se calienta la leche a fuego mínimo con el limón y la canela. Al llegar al hervor, se retiran los aromatizantes y se incorpora la polenta en forma de lluvia mientras se bate de manera constante. Una vez que la consistencia es ligeramente más líquida que una preparación salada, se añade la manteca. Antes de que la mezcla se enfríe en el molde, se colocan cucharadas de dulce de leche en el centro para que se hundan un poco.

Finalmente, el postre debe reposar a temperatura ambiente antes de ser trasladado a la heladera. Los especialistas recomiendan un tiempo de enfriado de al menos cuatro horas o incluso toda la noche para que tome la consistencia adecuada. De esta manera, se logra un resultado suave y económico que permite disfrutar de un sabor clásico con pocos recursos.

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