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El Cristo que encargó el Cura Brochero y que estará junto al papa León XIV en Córdoba
La imagen tiene más de 130 años, fue encargada por el santo argentino y posee rasgos inspirados en los habitantes de Traslasierra.
Por Ana Paula Zabala Hace 0 horas
La visita del papa León XIV a Córdoba tendrá un protagonista muy especial que guarda más de un siglo de historia y una profunda conexión con la fe de los argentinos. Se trata de un Cristo crucificado que fue encargado por San José Gabriel del Rosario Brochero, conocido popularmente como el Cura Gaucho, y que será colocado en el altar durante la multitudinaria misa que celebrará el Pontífice.
La imagen, de aproximadamente 130 años de antigüedad, se encuentra habitualmente en la capilla de la Casa de Ejercicios Espirituales de Villa Cura Brochero, en el valle de Traslasierra. Su traslado a Córdoba constituye un acontecimiento excepcional, ya que prácticamente nunca abandonó el lugar donde generaciones de fieles se acercaron a rezar.
Un Cristo con rostro de serrano
Uno de los detalles más llamativos de esta imagen es su apariencia. A diferencia de las representaciones tradicionales de Jesús, generalmente inspiradas en rasgos europeos, el Cura Brochero quiso que el crucificado tuviera características similares a las de los habitantes de las sierras cordobesas.
Por eso, el Cristo presenta tez morena, cabello oscuro y facciones que evocan a los pobladores de Traslasierra. La intención del sacerdote era que los vecinos pudieran reconocerse en la imagen de Jesús y sentirlo cercano a su propia realidad.
Según la tradición local, Brochero habría elegido un tronco de álamo encontrado después de una creciente para realizar la escultura. También se cuenta que buscó entre los habitantes de la zona a una persona que pudiera servir como modelo para el rostro.
La figura mide aproximadamente 1,87 metros y posee otra particularidad: originalmente era articulada. Sus brazos y cabeza podían moverse para representar distintos momentos de la Pasión de Cristo durante las celebraciones de Semana Santa.
Su preparación para recibir al Papa
Con motivo de la visita de León XIV, la histórica imagen fue sometida a tareas de limpieza y acondicionamiento para garantizar su conservación y permitir un traslado seguro.
El trabajo estuvo vinculado a las religiosas Esclavas del Corazón de Jesús, responsables de custodiar este patrimonio religioso. Según las explicaciones difundidas, no se trató de una restauración integral, sino de una intervención destinada a preparar la pieza para un acontecimiento extraordinario.
La decisión de llevar el Cristo a la celebración surgió de las autoridades eclesiásticas argentinas, con la aprobación del Vaticano.
Un viaje que recuerda al Cura Gaucho
El traslado también tendrá un fuerte significado simbólico. La imagen deberá atravesar las Altas Cumbres para llegar a Córdoba, un recorrido que recuerda los caminos que Brochero transitaba a lomo de mula para asistir espiritualmente a las comunidades más alejadas.
El sacerdote dedicó buena parte de su vida a evangelizar, construir caminos, promover escuelas y mejorar las condiciones de vida de los habitantes de Traslasierra. Fue canonizado por el papa Francisco en 2016, convirtiéndose en uno de los santos más queridos de la Argentina.
Ahora, el Cristo ante el que el propio Brochero rezó será testigo de otro acontecimiento histórico.
La imagen estará presente durante la misa que León XIV celebrará el martes 10 de noviembre, a las 10, en el predio de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), en Córdoba.
Después de la celebración regresará a su lugar habitual en Villa Cura Brochero.
Así, una imagen nacida del deseo de un sacerdote de acercar a Jesús a su pueblo se convertirá, más de un siglo después, en uno de los símbolos de la visita del Papa a la Argentina.