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El crudo relato de Laurita Fernández: "Me inyectaba en el camarín"
La conductora compartió los detalles del tratamiento de fertilidad que realizó en silencio durante sus jornadas laborales.
POR REDACCIÓN
La bailarina y conductora repasó los temores iniciales, el hermetismo con el que manejó la situación al principio y el alivio que sintió al derribar los prejuicios que giran en torno a la fertilidad asistida en una entrevista con Núcleo en vivo.
La determinación de planificar su futuro sin presiones de reloj biológico la llevó a iniciar el procedimiento. Según recordó, "Me inyectaba en el camarín y no decía nada, como si fuese tabú el tema. Averigüé sobre el tema y estaba en la edad ideal para hacerlo. Me metí en el proceso para hacerlo y me parece que está bueno congelar óvulos como una reserva".
Durante la etapa de estimulación, la actriz debió acomodar sus exigentes horarios de trabajo a la rigurosidad de la medicación, derivando en situaciones cotidianas al límite que exigieron la solidaridad de desconocidos. Sobre ese momento, rememoró entre risas y gratitud: "Había algunas inyecciones que eran en un horario específico y me acuerdo que al remisero que me llevó a un evento en el campo le conté que estaba con algo que necesitaba refrigeración. El señor del remis se lo llevó a su casa, me lo guardó en la heladera todo el evento y después me vino a buscar".
Pese a la naturalidad del procedimiento, la artista admitió que le costó dar el paso de comunicarlo en su entorno laboral por temor a las reacciones o a la falta de comprensión. Al respecto, detalló la manera en que el malestar físico la obligó a atenuar su rutina de baile en la obra La cena de los tontos: "Me costó contárselo a mis compañeros al principio. En una de las últimas funciones, previo al proceso que yo ya estaba inflamada, les dije que las acrobacias que hacía en el escenario las iba a hacer más tranquila porque estaba con unos temitas en los ovarios".
Para su sorpresa, la respuesta de sus colegas hombres rompió cualquier barrera. "Convengamos que en La cena de los tontos son todos hombres, y uno de los chicos al toque me dijo '¿congelaste óvulos?' y me dio una contención enorme. Yo me quedé helada pensando por qué no les había contado antes", explicó sobre el respaldo recibido.
Para cerrar su testimonio, la conductora decidió comunicar estos temas con naturalidad para acompañar a otras mujeres que evalúan la misma alternativa, destacando que "Siento que esto puede ayudar a un montón de chicas, es un tema cero tabú. La tecnología nos ayuda un montón y, si tenés la posibilidad económica de hacerlo, está re bueno".