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El día en el que Sebastián Estevanez casi muere en un accidente doméstico
El actor rememoró las graves quemaduras que padeció en su rostro durante la cuarentena y lanzó una fuerte advertencia.
POR REDACCIÓN
El entorno hogareño se transformó en el escenario de una emergencia médica que marcó un antes y un después en la rutina de Sebastián Estevanez. Durante una entrevista en Intrusos, el artista que cumplió 55 años repasó los pormenores del grave incidente que experimentó en plena pandemia, el cual le provocó severas quemaduras en gran parte del rostro y una de sus manos.
La situación se desencadenó cuando el protagonista de numerosas ficciones argentinas intentó manipular un fuego que consideraba extinto. "Si alguien ve esto, que no haga lo que hice yo que me mandé una cag... tremenda", comenzó relatando el actor, quien recientemente acompañó a su hija Francesca en un paso importante. El origen del estallido radicó en una maniobra imprudente con un líquido inflamable. "Pensé que el fuego se había apagado, le tiré alcohol y me explotó en la cara y en la mano, por suerte la saqué barata", contó.
La gravedad de las lesiones iniciales generó una profunda incertidumbre en el entorno del intérprete de la novela Dulce Amor, quien admitió el pánico que sintió en los primeros minutos posteriores a la detonación. "No sabía qué secuelas me podían llegar a quedar, pensé que me moría porque por la explosión me quedó toda la cara en carne viva", confesó con total sinceridad.
La evolución médica favorable estuvo estrechamente ligada al soporte profesional inmediato que recibió en su propio domicilio. "Me ayudó mucho un amigo cirujano con las curaciones, venía a casa todos los días y zafé de no morirme, porque me podría haber muerto", aseguró el damnificado.
El camino hacia la curación total demandó una dedicación absoluta y un riguroso seguimiento médico para revertir el daño en los tejidos afectados. "La rehabilitación duró tres meses", reveló Estevanez.
El proceso incluyó tratamientos constantes y revisiones diarias antes de que pudiera retomar su vida habitual. Ya recuperado y alejado de la exposición constante en los medios, el actor decidió hacer pública su vivencia con el único propósito de concientizar a la población y prevenir accidentes similares en los hogares.