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El dueño alquiló el predio como criadero y terminó siendo un matadero
El oficial Germán Torres precisó que el predio era alquilado bajo engaño.
A casi dos años de que DIARIO HUARPE revelara el “cementerio de caballos” de Angaco, donde fueron encontrados más de 300 restos equinos que expusieron la faena clandestina y la comercialización ilegal de carne, un nuevo procedimiento volvió a encender la alarma en San Juan. Esta vez, la Policía encontró en Pocito restos de 10 caballos y herramientas de faena en un predio. Según informó el jefe de la Unidad Rural N° 4, oficial principal Germán Torres, a este medio el hombre había alquilado el inmueble a un tercero y desconocía lo que ocurría en el lugar.
El operativo se realizó en un terreno ubicado en las inmediaciones de calles Lemos y Vidart. Allí, los efectivos hallaron 10 cabezas de equinos, restos biológicos y distintos elementos presuntamente utilizados para la faena, entre ellos ganchos, serruchos y bolsas de residuos.
De acuerdo con Torres, el dueño del inmueble es un hombre de avanzada edad que había cedido el predio mediante un contrato de alquiler. El inquilino, de apellido Espósito, le habría manifestado que utilizaría el lugar para la crianza de animales.
“El propietario no tenía conocimiento de lo que estaba sucediendo. Esta persona le alquilaba bajo la fachada de crianza animal”, explicó el jefe policial. Por este motivo, el titular del terreno no está señalado como responsable y colaborará con la investigación en calidad de testigo.
El procedimiento fue realizado después de una serie de rastrillajes preventivos vinculados con denuncias por la sustracción de caballos en la zona. Durante la inspección, los efectivos percibieron fuertes olores provenientes de materia orgánica en descomposición y posteriormente localizaron los restos de los animales.
La investigación apunta ahora a determinar la procedencia de los equinos, establecer si habían sido denunciados como robados y reconstruir el posible destino de la carne obtenida mediante la faena clandestina.
La problemática en zonas periféricas
Torres explicó que la sustracción de equinos se registra tanto en áreas rurales como en sectores periféricos de los centros urbanos. En departamentos como Pocito y Sarmiento es habitual que las familias tengan caballos, circunstancia que puede facilitar su traslado sin despertar sospechas inmediatas.
Según indicó, las características geográficas de las zonas rurales también dificultan los controles y permiten que algunas actividades clandestinas se desarrollen en lugares alejados o poco transitados.
El jefe de la Unidad Rural N° 4 destacó que las denuncias y la colaboración de los vecinos son fundamentales para detectar movimientos sospechosos y localizar posibles lugares de faena.
Sin antecedentes frecuentes por robo de burros
El oficial también descartó que exista en su jurisdicción una modalidad habitual de robo y faena de burros. Aclaró que solamente registraron un caso aislado ocurrido tiempo atrás en el departamento 25 de Mayo.
“Gracias a Dios no hemos tenido ese tipo de delito específicamente con burros”, señaló Torres. De esta manera, precisó que las investigaciones actuales están concentradas en la sustracción y faena clandestina de caballos.
La causa continúa bajo investigación. Además de los elementos encontrados en el galpón, durante un procedimiento en el domicilio del inquilino se habría secuestrado un arma de fuego, situación que dio lugar a las actuaciones judiciales correspondientes.