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El emotivo mensaje del padre Robles para despedir a las víctimas de la tragedia aérea
Durante la misa en la Catedral, el obispo auxiliar Mario Robles llamó a encontrar consuelo en la fe, destacó la vocación de servicio de las víctimas y afirmó que "el Señor va a hacerse cargo de consolar los corazones".
En una Catedral San Juan Bautista colmada por familiares, autoridades, integrantes de las fuerzas de seguridad y vecinos, el obispo auxiliar de San Juan de Cuyo, Mario Robles, presidió este sábado la misa de cuerpo presente en homenaje a las siete víctimas de la tragedia aérea ocurrida en Valle Fértil. Durante su homilía, el sacerdote pronunció un mensaje atravesado por el dolor, pero también por la esperanza cristiana y el reconocimiento a la vocación de servicio de quienes perdieron la vida.
Al iniciar su reflexión, Robles recordó el pasaje evangélico de la resurrección y señaló que, frente al sufrimiento, "Jesús los consuela con las mismas Escrituras", invitando a los presentes a sostenerse en la fe en uno de los momentos más difíciles para las familias y para toda la provincia.
El obispo también exhortó a quienes acompañaban la celebración a convertirse en un sostén para quienes hoy atraviesan el duelo.
"Ser el Jesús que dice: ánimo, no tengas miedo. Él ha resucitado. No hay más dolor", expresó durante la homilía.
Un homenaje a la vocación de servicio
En otro tramo de su mensaje, Robles puso el foco en el trabajo silencioso que realizaban las víctimas y destacó que la tragedia permitió visibilizar una tarea que muchas veces pasa inadvertida para la sociedad.
"Esta partida repentina pone en evidencia a nuestros hermanos, que son servidores, que no son famosos, pero que están salvando a alguien."
El sacerdote recordó que los siete fallecidos dedicaron gran parte de su vida al servicio público, respondiendo a incendios, accidentes, inundaciones y otras emergencias en toda la provincia.
"En esta situación, ellos siempre se dedicaron a salvar a los demás. Esta vocación es esto y debemos reconocer la entrega de estos hermanos, en silencio, humilde, y que es todos los días."
Un mensaje de consuelo para las familias
En el cierre de la homilía, el obispo auxiliar dirigió unas palabras especialmente dedicadas a los familiares, amigos y compañeros de las víctimas, quienes siguieron la ceremonia entre lágrimas y muestras de profundo dolor.
"El Señor va a hacerse cargo de consolar los corazones de los que estamos afectados por esta tragedia."
Las palabras de Robles tuvieron una carga emocional especial. El sacerdote no solo presidió la ceremonia religiosa, sino que además despidió a Carlos Heredia, director de Protección Civil y amigo suyo desde la infancia, una relación que él mismo había recordado en los días previos a la celebración.