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El famoso que aseguró que dormía con el espíritu de su abuelo muerto
El actor recordó el abrazo de despedida de su abuelo y la presencia de sombras en la vivienda familiar de su infancia.
POR REDACCIÓN
El actor Felipe Colombo rememoró vivencias que marcaron su infancia durante una entrevista con Emilia Attias para Infobae, luego de participar de una charla junto a Luisana Lopilato. Entre sus recuerdos más significativos, el artista rememoró el estrecho vínculo con su abuelo, quien estuvo muy enfermo durante los últimos años de su vida, coincidiendo con los primeros años del intérprete.
La noche del fallecimiento de su abuelo, cuando apenas tenía seis años, el actor experimentó una vivencia que describió al relatar: "Soñé con mi abuelo la noche que falleció, eso también fue lindo. Venía con una valija, un abrigo". En ese plano onírico, el familiar le dio un mensaje reconfortante, por lo que el artista recordó que "cuidá a tu mamá, vas a estar bien. Yo también estoy bien, estoy contento y los voy a estar cuidando".
La claridad de esa experiencia se manifestó al despertar, cuando sonó el teléfono en su hogar. El padre de Colombo atendió la llamada y se dispuso a comunicarle la noticia de la muerte del abuelo, instante en el cual el niño se adelantó al decir: "ya sé, se fue el abuelo". Décadas después, el actor reflexionó sobre el impacto emocional de aquel suceso al expresar que "Yo tenía seis años, fue muy claro el sueño que fue una despedida".
A partir de esta experiencia espiritual, el actor analizó su percepción durante la niñez y señaló que "Estaba conectado de más chico, cuando te vas poniendo viejo se te mueve la sensibilidad, pero después la recuperás un poco". Asimismo, evocó las vivencias transcurridas en una antigua propiedad familiar en México, perteneciente a la familia de su madre, un sitio que volvió a visitar este año y del cual rememoró que "Este año fui a México y fui a la casa donde pasaban esas cosas, que es la casa de la familia de mi mamá".
La propiedad, de amplias dimensiones, conservaba rasgos arquitectónicos característicos de la época de la revolución, tales como pisos de madera y un vitral. En ese espacio, el actor experimentó fenómenos inusuales y detalló que "Es una casa grande que tiene un vitral, un piso de madera, una casa de la época de la revolución y ahí habían ruidos, cosas, pero lo que me acuerdo mucho es que yo me iba a dormir y venía una persona y se sentaba ahí hasta que me quedaba dormido".
A pesar de la naturaleza de estas apariciones nocturnas, el niño no experimentaba temor alguno y convivía con absoluta naturalidad con dichos fenómenos, según describió al sostener que "A mí no me generaba miedo y la sensación era 'ah, ahí vino otra vez'. Era chico y no tenía la sensación de que era algo peligroso". Los eventos extraños formaban parte de la rutina diaria de la familia en esa residencia y el actor relató que "En esa casa veía sombras y hacían ruido los pisos, era como que convivíamos con eso".
Este misticismo familiar también se reflejaba en los hábitos de su madre, quien colocaba sal en los accesos de la vivienda con la justificación de evitar el ingreso de insectos provenientes del patio, aunque los integrantes del hogar sospechaban que el verdadero propósito era proteger la casa de los espíritus. De igual manera, la familia llegó a realizar excavaciones en el terreno motivados por el recuerdo de una antigua fuente que vertía agua, descubriendo posteriormente que la creencia popular en México asocia la presencia de fantasmas con la existencia de oro oculto.
Así, Colombo cerró un repaso por los misterios de su infancia, que incluye una relación de pareja que superó los 15 años y romances del pasado que marcaron su trayectoria personal.