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El famoso que lleva tres años casado, pero no convive con su esposa
El famoso explicó las razones por las cuales decidió no vivir junto a su esposa tras casarse.
POR REDACCIÓN
Coco Sily sorprendió a todos durante su paso por el programa de Mirtha Legrand al dar detalles sobre el esquema de pareja que mantiene con Chimi Meza. A pesar de llevar tres años de matrimonio y sentirse profundamente enamorado, el capocómico confesó que optaron por mantener casas separadas para resguardar la relación.
Al ser consultado por la dinámica cotidiana, el humorista no dudó en declarar su enamoramiento de manera categórica. "Soy el pollera del año porque la Chimi me tiene enamorado, estoy como loco, la amo a la flaca", aseguró ante las preguntas del resto de la mesa.
A lo largo del almuerzo televisivo, el comediante detalló cómo llegaron a formalizar la unión sin la necesidad de compartir el mismo techo. "Nos llevamos muy bien, así que estoy feliz. Me casé hace tres años, pero no convivo", explicó abiertamente al hablar sobre el acuerdo de convivencia que alcanzaron.
Según su mirada, la etapa de compartir la rutina bajo una misma vivienda responde a otros momentos de la vida, en especial cuando se trata del cuidado de los hijos en común. "A mí me parece que hay un gran momento para convivir que tiene que ver más con la juventud porque es una experiencia, sobre todo, cuando tenés chicos porque no te querés perder la crianza de ellos", opinó al respecto.
Asimismo, admitió que el paso del tiempo trae consigo costumbres difíciles de modificar. "Pero ahora yo tengo unas mañas grandes y ella es más joven que yo, va a cumplir 48 años, y tiene dos hijos divinos", fundamentó el actor al remarcar la diferencia de hábitos.
La diferencia también se nota en las propiedades que posee cada uno. La esposa del artista habita una amplia residencia en la zona del bajo San Isidro, mientras que el comediante cuenta con un inmueble de 45 metros cuadrados que cumple una función especial para los encuentros de la pareja.
"El departamento es el bulo, el telo, y los días de semana ella viene, bajamos las luces, tiro perfume y bailamos unos lentos", reveló entre risas sobre los momentos de intimidad que organizan en la semana.
Durante el fin de semana la rutina cambia de escenario para disfrutar del aire libre en el norte del conurbano. "Los fines de semana me instalo en San Isidro y vamos a los restaurantes del bajo y tenemos dos o tres días que estamos cada uno en su casa", concluyó sobre el esquema con el que mantienen encendida la pasión.