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El freno de Stellantis y su rol en Los Azules
La automotriz detuvo la planta de El Palomar y ajustó el complejo Ferreyra, en Córdoba. Es socia de Los Azules con el 18% y tiene un acuerdo para comprar parte de su producción de cobre.
POR REDACCIÓN
La automotriz Stellantis frenó la actividad en su planta de El Palomar, en Buenos Aires, y ajustó su esquema de producción en el complejo Ferreyra, en Córdoba, en medio de la caída de la demanda interna y las dificultades para exportar vehículos. La decisión encendió las alarmas en la industria automotriz y puso la lupa sobre el entramado de inversiones de la compañía, que incluye a la minería con inversiones en Los Azules, proyecto ubicado en Calingasta.
Según fuentes gremiales citadas por Infobae, la planta de El Palomar dejó de operar este lunes y tiene previsto retomar sus tareas el 18 de enero de 2027. Para cubrir el período sin actividad, la empresa adelantó las vacaciones de sus empleados, con licencias distribuidas entre noviembre y diciembre. La medida también alcanza al complejo cordobés, donde la firma ajusta la fabricación de las pick-ups Fiat Titano y Ram Dakota, mientras que la producción del Fiat Cronos continuará según los programas establecidos.
Desde la compañía explicaron que se trata de una reorganización para adecuar la fabricación al nivel de ventas y al stock acumulado, descartaron despidos y señalaron que no esperan un crecimiento significativamente mayor del mercado durante 2027. El freno se conoce después de declaraciones del presidente de Stellantis para América del Sur, Herlander Zola, quien había mencionado la posibilidad de concentrar la producción en una sola planta o cerrar instalaciones, aunque sin una decisión definitiva.
El vínculo con San Juan
La conexión de Stellantis con la provincia está en Los Azules, el proyecto de cobre que McEwen Copper desarrolla en Calingasta. La automotriz tiene una participación accionaria cercana al 18% en la compañía minera. Rio Tinto, la segunda minera más grande del mundo, también tiene a través de su filial tecnológica Nuton el 17,2% de McEwen Copper.
El vínculo no se limita a una inversión financiera. Stellantis también firmó un acuerdo para comprar parte de la futura producción de cátodos de cobre, un mineral fundamental para la fabricación de componentes eléctricos y para el desarrollo de vehículos electrificados. Ese acuerdo comercial le permite al proyecto sanjuanino contar con un comprador para parte de su producción futura.
El avance del proyecto minero
Más allá de la coyuntura de su inversora, Los Azules continúa con su hoja de ruta enfocada en convertirse en uno de los grandes desarrollos cupríferos del país. El proyecto avanza en su etapa preparatoria con el objetivo de completar el financiamiento, avanzar en las etapas técnicas y obtener las autorizaciones para la futura construcción.
En paralelo, la compañía trabaja en la preparación del ecosistema local. A lo largo de este año, la empresa presentó su plan de desarrollo de proveedores y su hoja de ruta de servicios, que incluye logística, mantenimiento, servicios de campamento y mano de obra local. La premisa de la firma ha sido clara en cada encuentro con pymes: la oportunidad está en el asociativismo, la preparación y la certificación para integrar la cadena de valor del cobre.
Para los sanjuaninos, el desafío es mirar más allá de la coyuntura de un socio comercial. Rodolfo Ovalles, gerente Legal y de Asuntos Institucionales de Los Azules, lo resumió en diálogo con DIARIO HUARPE durante un evento de la UISJ a principios de octubre: "Los sanjuaninos tenemos que liderar eso y tenemos que ser capaces, y creo que lo somos".