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El Niño podría alcanzar su máxima intensidad en diciembre y elevar el riesgo de lluvias
La Organización Meteorológica Mundial prevé que el fenómeno alcance su mayor intensidad muy pronto, con temperaturas del océano Pacífico que podrían superar ampliamente los registros habituales.
POR REDACCIÓN
El fenómeno de El Niño continúa intensificándose y podría alcanzar su pico máximo alrededor de diciembre de 2026. La proyección de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) anticipa un calentamiento excepcional de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, con posibles consecuencias sobre los patrones de lluvia y temperatura durante los próximos meses y parte de 2027.
Según la actualización difundida por el organismo el 21 de octubre, la anomalía de temperatura superficial del mar en la región Niño 3.4 podría ubicarse en torno a los 3,8 °C durante el trimestre noviembre de 2026-enero de 2027. Se trata de un valor previsto para el océano y no significa que la temperatura del aire en Argentina vaya a aumentar esa misma cantidad.
La magnitud del calentamiento mantiene en alerta a los organismos meteorológicos e hidrológicos, que siguen de cerca la evolución del fenómeno y sus posibles efectos en distintas regiones.
Cuándo llegará a su máxima intensidad
La OMM estima que el calentamiento del Pacífico alcanzará su punto máximo durante diciembre. El pronóstico contempla un episodio de intensidad muy fuerte, con temperaturas oceánicas que podrían superar los registros de eventos anteriores.
El organismo también advirtió que las consecuencias climáticas no necesariamente terminarán cuando el fenómeno llegue a su máximo. Sus efectos podrían prolongarse durante los primeros meses de 2027.
En la misma línea, el Centro de Predicción Climática de Estados Unidos señaló que existe una probabilidad superior al 83% de que las condiciones de El Niño, con intensidad fuerte a muy fuerte, continúen hasta el trimestre enero-marzo de 2027.
Qué puede pasar con las lluvias en Argentina
El impacto de El Niño no será uniforme en todo el territorio argentino. El pronóstico trimestral elaborado con información del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el Instituto Nacional del Agua y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales identifica distintas tendencias según la región.
Para el período analizado, se observan mayores probabilidades de precipitaciones superiores a los valores normales en el Litoral, la región central, el centro-sur de Cuyo y el noreste de la Patagonia. En cambio, hacia el oeste del NOA aparecen favorecidas las lluvias inferiores a las habituales.
Este escenario también mantiene la atención sobre la evolución de los ríos de la cuenca del Plata, donde la evaluación hidrológica contempla posibles repuntes y la persistencia de niveles elevados en distintos tramos.
Sin embargo, los pronósticos estacionales no permiten anticipar que habrá inundaciones en todas las zonas ni determinar cuándo ocurrirá una tormenta puntual. Se trata de tendencias que deben actualizarse con los informes meteorológicos de corto plazo.
Por qué hablan de un “súper Niño”
La expresión “súper Niño” se utiliza para describir episodios de gran intensidad, pero no constituye una categoría oficial de clasificación. Los organismos científicos emplean denominaciones como fuerte o muy fuerte y analizan indicadores específicos para medir la evolución del fenómeno.
El Niño se produce por el calentamiento anormal de las aguas superficiales del Pacífico ecuatorial y por la interacción entre el océano y la atmósfera. Esa combinación modifica la circulación atmosférica y puede alterar los patrones de precipitaciones y temperaturas a miles de kilómetros de distancia.
Por eso, aunque el fenómeno se origine en el Pacífico, su evolución es seguida de cerca en Argentina. Los especialistas recomiendan consultar las actualizaciones del SMN y los sistemas de alerta temprana, ya que las condiciones pueden variar de una región a otra.