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El paso a paso para cocinar tortas fritas rapidas con pocos ingredientes
Descubrí los secretos de esta receta sencilla y economica que rinde para toda la familia durante las tardes grises.
POR REDACCIÓN
La llegada de las precipitaciones suele despertar el deseo de disfrutar preparaciones tradicionales en el hogar. Una de las opciones más elegidas es la de las tortas fritas, que se destacan por ser crocantes por fuera y tiernas por dentro.
Para realizar esta receta rendidora se necesitan 500 gramos de harina 000 o 0000, 10 gramos de sal, 250 ml de agua tibia y 50 gramos de grasa vacuna derretida o 50 ml de aceite. De manera opcional, se puede sumar una cucharadita de polvo para hornear para lograr que queden más aireadas.
El proceso comienza al colocar la harina en un bowl para mezclarla con la sal y el polvo leudante. Luego se incorpora la materia grasa y el agua tibia de forma gradual hasta iniciar el proceso de unión. La preparación requiere un amasado de entre ocho a 10 minutos hasta alcanzar una textura lisa y suave.
Es fundamental dejar descansar la masa tapada con un repasador limpio durante 20 a 30 minutos para facilitar el trabajo posterior. Una vez cumplido el tiempo, se divide la mezcla en bollitos del mismo tamaño y se estiran con las manos o un palo hasta formar discos de aproximadamente medio centímetro de espesor. Se debe realizar un pequeño agujero central en cada pieza para evitar que se inflen demasiado durante la cocción.
El secreto de una buena fritura reside en que el aceite o la grasa estén bien calientes pero sin llegar a humear. Si la temperatura es demasiado baja, la masa absorberá un exceso de grasa. Para obtener resultados más crocantes se recomienda estirarlas finas, mientras que para una versión esponjosa conviene dejarlas ligeramente más gruesas.
Es importante no añadir demasiada harina al momento de estirar para evitar que se sequen. Al finalizar la fritura por ambos lados, se retiran y se apoyan en papel absorbente. Estas piezas suelen acompañarse con mate, café con leche o chocolate, y pueden servirse dulces con azúcar, miel o dulce de leche. Con pocos ingredientes y una elaboración simple, este clásico permite aprovechar el clima invernal en la cocina.