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El penal fallido de Messi y la redención posterior del gol argentino ante Austria

A instancias del VAR, el árbitro cobró la pena máxima tras una falta a Lautaro Martínez, pero La Pulga la tiró afuera. Después vino el gol que le dio la ventaja en el primer tiempo.

POR REDACCIÓN

Hace 3 horas
Lionel Messi presiona a un rival durante el partido del Mundial 2026 entre Argentina y Austria. (EFE/Mariscal Mariscal)


En los 4 minutos que transcurrían del primer tiempo del partido entre Argentina y Austria por la segunda fecha del Grupo J del Mundial 2026, el árbitro Amin Mohamed de Egipto cobró penal a instancias del VAR tras una clara falta sobre Lautaro Martínez, cuando el delantero se metía al área. Lionel Messi pateó al palo derecho del arquero, pero la pelota se fue desviada.

En un inicio de partido intenso, con un equipo argentino que se mostró con carácter y determinación, junto a asociaciones rápidas, el crack falló el penal.

Los 80 mil espectadores -en su mayoría hinchas argentinos- que asistieron en el Estadio de Dallas, fueron testigos de cómo Lautaro Martínez perforó el centro de la defensa austriaca y fue derribado antes de llegar a patear el balón. El árbitro egipcio Amin Mohamed no pitó una falta, pero el llamado posterior del VAR a cargo del qatarí Khamis Almarri lo invitó a revisar la maniobra y reevaluar su determinación.

El juez principal, finalmente, pitó el penal para Argentina ante Austria. La maniobra se había desarrollado tras una magnífica asistencia de Enzo Fernández. El Toro pisó el área, pero al mismo tiempo se tiraron Xaver Schlager (4) y Stefan Posch (5), golpeando el pie de apoyo del atacante del Inter.

El penal estuvo correctamente sancionado. Los defensores llegaron tarde, perdieron el control de la acción y terminaron impactando sobre el pie izquierdo del argentino. El contacto del jugador número 5 sobre Martínez no es accidental ni menor dentro de la dinámica de juego: es un toque que interfiere claramente en la carrera, rompe el equilibrio del delantero y le impide continuar la acción ofensiva. Allí la disputa deja de ser competitiva y pasa a transformarse en infracción.

La Regla 12 de la IFAB le da al árbitro la posibilidad de evaluar tres criterios en caso de una “falta cometida implique contacto físico”. Entre las tres posibilidades aparecen las definiciones de “imprudente”, “temerario” o “uso de fuerza excesiva”. En este caso, la infracción cataloga dentro del marco imprudente.

Técnicamente, se trató de una acción imprudente, porque el defensor actúa sin la atención ni la precaución debida. No hay elementos suficientes para hablar de temeridad ni de uso de fuerza excesiva, por lo que no corresponde sanción disciplinaria. Pero sí existe una falta clara dentro del área penal. La decisión correcta es el tiro penal para Argentina, sin tarjeta.

Tras la infracción, el delantero del Internazionale de Milán permaneció tirado en el suelo hasta que el árbitro detuvo el encuentro. Los médicos ingresaron al campo para asistirlo y el delantero pudo continuar en cancha una vez reanudadas las acciones.

Pero en el punto del penal, el tiro ejecutado por Lionel Messi terminó desviado y así Argentina desperdició la chance de abrir el marcador. El penal malogrado cortó el arranque del seleccionado albiceleste, que hasta ese momento había dominado el juego con los europeos replegados lejos de su arco.

Con este fallo, Messi acumula 3 penales errados en Copas del Mundo —sin contar las tandas desde el punto penal— en 8 ejecuciones a lo largo de su historia mundialista. Los otros dos errores habían llegado ante Islandia en Rusia 2018, cuando el arquero Hannes Halldórsson lo atajó, y ante Polonia en Qatar 2022, oportunidad en que Wojciech Szczęsny contuvo el disparo.

De sus 8 remates, convirtió 4 en el Mundial de Qatar 2022 —ante Arabia Saudita, Países Bajos, Croacia y Francia— y uno más en el torneo de 2026, según los registros de FIFA.

Finalmente, tras varios minutos de un trámite trabado, a los 38 minutos, Messi encontró la redención en una definición clásica. Tras una buena asociación de la ofensiva albiceleste, el 10 remató desde el punto de penal para marcar el 1-0. Con esa conversión, el capitán argentino superó a Miroslav Klose (16 goles) y se asentó como el máximo goleador de toda la historia de los Mundiales con 17 tantos.

Reuters (Hannah Mckay/Jerome Miron/Troy Taormina/Issei Kato).

 

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