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El pin "#168" de la selección de Irán causó polémica en el Mundial 2026
Al llegar a México, la delegación iraní lució una insignia con el número 168. El máximo organismo del fútbol evalúa sanciones.
POR REDACCIÓN
La previa de la Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá 2026 sumó un capítulo de altísima tensión geopolítica que amenaza con trasladarse a las canchas. En las últimas horas, el planeta fútbol no habla de otra cosa que del "pin de Irán", una misteriosa insignia con el número "#168" que los futbolistas de la selección asiática lucieron de forma unánime en las solapas de sus chaquetas oficiales al momento de arribar a la ciudad de Tijuana, lugar donde finalmente debieron instalar su búnker de entrenamiento.
Según revelaron diversos medios internacionales y la propia delegación del equipo, el número no es azaroso: hace referencia directa a los 168 niños que fueron asesinados en un brutal ataque contra una escuela primaria en la localidad de Minab (Irán) el pasado 28 de febrero de 2026, en medio de la feroz escalada bélica que atraviesa aquel país. Con este distintivo, el plantel pretendió rendir un homenaje público y visibilizar ante los ojos del mundo la tragedia que golpea a su población.
La estricta lupa de la FIFA ante los mensajes políticos
El gesto cargado de dolor conmovió a las redes sociales, pero encendió de inmediato las alarmas en los despachos de la FIFA. El máximo organismo del fútbol mundial mantiene desde hace años una política de tolerancia cero y reglas sumamente estrictas respecto de la exhibición de mensajes políticos, religiosos, ideológicos o personales en el entorno directo de sus competiciones oficiales.
Analistas deportivos de todo el mundo señalaron que, si bien la llegada al hotel de concentración no forma parte del protocolo de juego, el uso de estos pines ingresa en una preocupante "zona gris" reglamentaria.
Si los futbolistas repiten esta muestra de dolor o deciden trasladar las insignias a los actos protocolares del Mundial, las conferencias de prensa o los mismos partidos de la fase de grupos, el combinado asiático se expondrá a durísimas sanciones económicas y deportivas. Por el momento, la entidad madre del fútbol no ha emitido ninguna decisión pública al respecto.
Refugiados en Tijuana tras el conflicto de las visas
La polémica con las insignias no es el único foco de conflicto que rodea al seleccionado. La llegada del equipo se produce en un contexto de máxima fricción diplomática entre los gobiernos de Irán y de los Estados Unidos.
De hecho, la federación iraní denunció públicamente graves trabas burocráticas y el "bloqueo" en la emisión de las visas para sus futbolistas por parte del Gobierno norteamericano. Debido a este altercado político internacional, la delegación se vio obligada a recalcular sus planes a contrarreloj y debió establecer su base de operaciones en la ciudad mexicana de Tijuana, a escasos metros de la frontera terrestre, para poder competir en el torneo más importante de la Tierra.