Deportes > Pasión
El sanjuanino que viajó sin entrada para ver a Argentina en el Mundial
En el banderazo albiceleste fue uno de los protagonistas de la jornada: el hincha sanjuanino se subió a un árbol para vivir la fiesta desde lo más alto.
POR REDACCIÓN
La pasión por la "Scaloneta" no reconoce límites geográficos ni obstáculos económicos. En la previa de un nuevo compromiso de la Selección Argentina en la Copa América en Miami, las historias de los fanáticos que cruzaron el continente por amor a los colores se multiplican.
Entre ellos, un joven sanjuanino, hincha de San Martín, se convirtió en protagonista de una particular secuencia que recorrió las redes sociales por su inagotable optimismo y su capacidad para "ganar altura".
La odisea del sanjuanino en Miami
El protagonista de esta historia, Juan Cruz Zeballos, un joven oriundo de la Ciudad de San Juan, llegó a Estados Unidos con un objetivo claro: estar cerca del equipo nacional. Aunque reconoce que aún no cuenta con la entrada para el próximo encuentro, su fe se mantiene intacta.
"Llegamos ayer y ya estamos acá aguantando. Vinimos con mi viejo, que está por allá", relató el hincha, quien no pierde las esperanzas de conseguir un ticket a un precio accesible en los próximos días. El joven, que luce con orgullo la camiseta verdinegra de San Martín de San Juan, aprovechó el momento para enviar un afectuoso saludo a su abuelo, a sus amigos y a toda la hinchada del "Santo", ante el micrófono del móvil de GRUPO HUARPE, que realiza una cobertura especial siguiendo a la Selección en Miami.
Viral en las alturas
Se pudo ver al joven sanjuanino, vestido con la camiseta de San Martín, trepado a lo alto de un árbol para tener una mejor visión del ambiente festivo que rodeaba el lugar. Aunque tuvo que bajar por pedido de las autoridades, el hincha confesó que la experiencia es única. "Llegué tranquilo, pero la gente y los bombos te contagian una alegría inmensa", aseguró entre risas, demostrando que, para el hincha argentino, la pasión siempre encuentra la manera de hacerse notar.
La historia es un reflejo de lo que se vive en Miami: una marea de hinchas que, con o sin entrada, eligen vivir la experiencia del Mundial y las competencias internacionales acompañando a la Selección hasta las últimas consecuencias.