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El ultimátum que enfrentan Enzo Fernández y Valentina Cervantes
Enzo Fernández y Valentina Cervantes definen su futuro y se encuentran entre la espada y la pared.
POR REDACCIÓN
Enzo Fernández se encuentra en el centro de una disputa entre dos potencias del fútbol europeo. El volante de la Selección Argentina y su pareja, Valentina Cervantes, atraviesan horas decisivas que podrían determinar una mudanza junto a sus hijos Olivia y Benjamín.
Aunque el deseo de la familia era trasladarse a Madrid, el destino parece mantenerse en Inglaterra, donde nacieron los niños, pero con un cambio de ciudad inminente si se concreta el traspaso al Manchester City.
La negociación está marcada por la presión económica y los plazos estrictos. El periodista Leo Paradizo explicó que "no está cerrado todavía, hoy es un día clave, hoy firmaría el nuevo contrato" en referencia a la posible firma del jugador.
El acuerdo depende de que el club interesado alcance las pretensiones de la dirigencia actual. Paradizo detalló que "hay una oferta de 120 millones de euros, lo que quiere el Chelsea son 20 millones más, por variables, hoy a la tarde se termina de definir, si hoy no se cierra, no se hace" y aclaró que el "Chelsea dio el ultimátum" definitivo para concretar la salida del mediocampista.
El interés por el futbolista surgido en San Martín responde a un pedido directo de Enzo Maresca, quien busca un reemplazo ante la posible partida de Rodri a España. Sobre el compromiso del jugador con su actual equipo, el periodista Esteban Edul recordó que "en el Chelsea Enzo fue un gran defensor del técnico, públicamente, que no es muy normal. Enzo se plantó, lo bancó. Tuvo consecuencias porque después lo suspendieron, por otra cosa, pero nunca sabés".
La valoración del deportista en el mercado internacional alcanzó cifras extraordinarias tras el último mundial. Edul subrayó la relevancia de la operación al afirmar que "es concreto que lo quieren y que su ficha vale más de 100 mil millones de euros es real". El desenlace de esta jornada no solo definirá el próximo paso en la carrera profesional de Fernández, sino también la estabilidad del proyecto de vida familiar que comparte con Cervantes en territorio británico.