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“Es un escenario posible”: Hidráulica habló del riesgo de aluviones en San Juan
José María Ginestar, director de Hidráulica, advirtió que un evento como el de Chile es posible y explicó cómo se prepara San Juan.
POR REDACCIÓN
El nuevo escenario hídrico de San Juan obliga a mirar no solo la disponibilidad de agua, sino también los riesgos que pueden traer lluvias intensas y crecientes. Tras el aluvión que afectó a Chile, José María Ginestar, director general de Hidráulica, advirtió que un episodio extremo de características similares es posible en la provincia, aunque aseguró que se trabaja en obras de mitigación y en una respuesta coordinada.
“Es un escenario posible. Hay que estar atentos, hay que tener precauciones y llevarle tranquilidad a la población de que estamos haciendo todas las obras de mitigación”, declaró a DIARIO HUARPE Ginestar durante el cierre de la Semana del Agua.
El funcionario explicó que la provincia trabaja junto al Comité Provincial de Respuesta ante Emergencias (COPRE) para anticipar contingencias y reducir el impacto sobre la población. El objetivo es que, ante una situación crítica, los organismos puedan actuar con rapidez y coordinar recursos, mientras se interviene previamente sobre cauces y sectores de riesgo.
De la sequía a un año hídrico atípico
Ginestar describió 2026 como un año distinto para la gestión del recurso. Su llegada al frente de Hidráulica estuvo inicialmente marcada por la necesidad de administrar una sequía prolongada y sostener un plan de obras orientado a mejorar la eficiencia del sistema.
Sin embargo, las nevadas del invierno modificaron el escenario. La acumulación en cordillera abrió mejores expectativas para la disponibilidad de agua, pero también sumó desafíos vinculados con el deshielo, los caudales y la preparación de los cauces.
“Arrancamos una gestión hace pocos meses tratando de administrar una sequía con un plan de obras destinado a la eficiencia, pero de repente el clima decidió cambiar y nos trajo una nueva versión de agua”, explicó.
Ginestar indicó que hay sectores de la cordillera a los que no se pudo acceder para completar mediciones debido a las condiciones climáticas. Frente a ese panorama, Hidráulica también trabaja sobre cauces por donde podría circular un volumen mayor de agua en los próximos meses.
Las obras reducen el riesgo, pero no lo eliminan
El aluvión ocurrido en Chile volvió a poner sobre la mesa los límites de la infraestructura frente a fenómenos meteorológicos extremos. Ginestar sostuvo que el trabajo preventivo resulta indispensable, aunque reconoció que existen eventos cuya magnitud puede superar cualquier planificación.
“Si la naturaleza decide actuar con la fuerza que ha actuado en Chile, desgraciadamente no existe una obra de infraestructura que pueda sujetar ese caudal de agua”, señaló.
Por eso, diferenció dos niveles de trabajo. Por un lado, las intervenciones de mitigación buscan disminuir daños mediante limpieza y preparación de cauces. Por otro, el esquema de emergencia debe permitir una reacción rápida para proteger a la población cuando un fenómeno supera la capacidad de prevención.
El director de Hidráulica remarcó que el objetivo central es cuidar la vida de los sanjuaninos y reducir al mínimo las consecuencias de una eventual catástrofe. También consideró necesario transmitir tranquilidad sin negar los riesgos existentes.
La Bendición de las Aguas cerró una semana distinta
Las declaraciones se dieron durante el cierre de la Semana del Agua, desarrollada este año bajo un escenario diferente al de los últimos ciclos marcados por la escasez. La tradicional Bendición de las Aguas puso fin a varios días de actividades vinculadas con la gestión hídrica y los desafíos que tendrá la provincia.
Para Ginestar, el nuevo panorama obliga a sostener las obras de eficiencia iniciadas durante la sequía, pero también a preparar a San Juan para un período en el que podrían aumentar los caudales y las contingencias asociadas al agua.
La provincia afronta así una doble tarea: aprovechar una temporada con mejores perspectivas hídricas y reforzar la prevención ante eventos extremos que pueden poner a prueba la infraestructura y la capacidad de respuesta.