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Estados Unidos fijó un plazo para el desarme de Hamás en Gaza
La administración de Donald Trump busca que el proceso de desarme de Hamás comience en los próximos 30 días y se complete en un plazo de entre 60 y 90 días.
POR REDACCIÓN
Estados Unidos estableció un plazo para iniciar el desarme de Hamás en Gaza y condicionó el comienzo de la reconstrucción de la Franja a que el grupo avance con su desmilitarización. La propuesta de Washington contempla que el proceso comience dentro de los próximos 30 días y pueda extenderse durante un período de entre 60 y 90 días.
La definición forma parte de las negociaciones impulsadas por la administración de Donald Trump para avanzar con un plan destinado a poner fin al conflicto y establecer un nuevo esquema de seguridad y administración en Gaza.
El planteo estadounidense coloca el desarme de Hamás como una condición central para avanzar hacia la reconstrucción del territorio, devastado después de años de enfrentamientos. La intención es que la entrega de armas se produzca de manera gradual y bajo supervisión internacional.
El plazo que propuso Estados Unidos
De acuerdo con la información publicada por MDZ, Washington pretende que el proceso de desarme comience en 30 días. A partir de ese momento, se abriría una ventana de entre dos y tres meses para completar la desmilitarización de Hamás.
La propuesta forma parte de una hoja de ruta más amplia que contempla diferentes etapas para estabilizar Gaza. Entre ellas aparecen la entrega de armas, la formación de una administración tecnocrática palestina y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización.
El objetivo final es que la Franja deje de representar una amenaza militar y pueda comenzar un proceso de recuperación de su infraestructura y de sus servicios básicos.
La reconstrucción quedó atada al desarme
Uno de los puntos centrales del planteo estadounidense es que no habrá una reconstrucción de Gaza mientras Hamás no esté completamente desmilitarizado.
La condición también fue respaldada por el Gobierno israelí. El primer ministro Benjamin Netanyahu sostuvo que Israel no aceptará retirar completamente sus tropas ni avanzar con la reconstrucción mientras Hamás conserve sus capacidades militares.
En una reunión mantenida en Jerusalén con el enviado estadounidense Jared Kushner, Netanyahu insistió en que el desarme debe producirse antes de cualquier retiro israelí. Como resultado de las conversaciones, se acordó crear grupos de trabajo destinados a analizar tanto la desmilitarización como cuestiones vinculadas con la salud pública, el agua y el saneamiento.
El principal punto de conflicto
El orden en que deberían cumplirse las distintas etapas continúa siendo uno de los principales obstáculos para alcanzar un acuerdo.
Israel reclama que Hamás se desarme antes de retirar sus fuerzas, mientras que Hamás sostiene que primero deberían detenerse los ataques israelíes y producirse un retiro de las tropas de las zonas ocupadas.
La diferencia sobre la secuencia de los pasos impidió hasta ahora alcanzar un acuerdo definitivo, pese a que las conversaciones entre las partes fueron consideradas productivas.
Kushner mantuvo reuniones con representantes de Hamás en El Cairo antes de viajar a Israel para reunirse con Netanyahu. El objetivo de Washington es encontrar una fórmula que permita poner en marcha el proceso sin esperar a que todas las cuestiones pendientes queden resueltas de manera simultánea.
Qué contempla el plan para Gaza
La propuesta estadounidense incluye un proceso de desmilitarización gradual de Hamás, con la entrega de sus armas a una estructura de gobierno palestina de carácter tecnocrático. Posteriormente, el armamento debería ser retirado y destruido bajo un esquema internacional de supervisión.
El esquema también contempla la participación de una Fuerza Internacional de Estabilización, destinada a colaborar en materia de seguridad y a impedir el ingreso de nuevas armas al territorio.
La reconstrucción de Gaza aparece como una de las etapas posteriores del proceso. Para que pueda comenzar, Estados Unidos y sus aliados consideran indispensable que exista un territorio desmilitarizado y una estructura de seguridad capaz de garantizar que Hamás y otras facciones armadas no recuperen sus capacidades militares.