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Fenómeno de El Niño: cómo se prepara la principal región agrícola ante las lluvias
Los pronósticos anticipan un escenario de lluvias superiores a lo habitual para octubre, noviembre y diciembre.
POR REDACCIÓN
La llegada de un El Niño fuerte a muy fuerte encendió las alertas en la principal región agrícola del país. Los pronósticos anticipan un último trimestre del año con lluvias superiores a lo habitual y los productores ya comenzaron a modificar sus estrategias para aprovechar el agua sin quedar expuestos a inundaciones o excesos hídricos.
Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) planteó algunas de las principales medidas que analiza el sector: cambiar las fechas de siembra, modificar ciclos o grupos de madurez y aumentar la cantidad de plantas de maíz por hectárea.
“Hay que cambiar el chip”, remarcan los técnicos que trabajan en la región núcleo, donde el escenario climático obliga a tomar decisiones anticipadas. Según las proyecciones de GEA-BCR, el fenómeno tendrá mayor incidencia durante octubre, noviembre y diciembre.
Las estimaciones prevén lluvias 30% superiores a lo normal en octubre, 70% más en noviembre y hasta 90% más en diciembre. Sin embargo, el punto de partida presenta una diferencia importante respecto del año pasado: actualmente, las reservas de agua en los perfiles son regulares a escasas en el 80% de la región.
Qué harán los productores
Una de las principales estrategias será adelantar las fechas de siembra, especialmente para aprovechar las lluvias previstas y evitar que los cultivos atraviesen sus períodos críticos durante las etapas de mayor calor.
En el caso del maíz temprano, los técnicos evalúan adelantar la implantación entre una y dos semanas. En soja de primera también se analiza comenzar antes. En Marcos Juárez, por ejemplo, explicaron que podrían iniciar la siembra “entre el 10 y el 15 de octubre”, cuando habitualmente comienzan alrededor del 20.
En soja de segunda, la recomendación también apunta a sembrar lo antes posible. “En un año Niño todos los días que puedas ganar en fecha de siembra los ganás en kilos”, señalaron desde el sector.
Otra preocupación está vinculada con las enfermedades. El mayor nivel de humedad puede favorecer su aparición, por lo que los técnicos intensificaron el monitoreo, especialmente sobre el trigo. En Pergamino y Venado Tuerto ya fueron detectados primeros indicios de mancha amarilla, aunque todavía no se definieron aplicaciones de fungicidas.
También se analiza utilizar ciclos más cortos en soja, aumentar la densidad de siembra y reforzar la fertilización nitrogenada. En algunas zonas de Córdoba, los asesores proyectan sumar hasta 5.000 plantas de maíz por hectárea y, en determinados híbridos, llegar a 10.000 plantas adicionales.
El desafío: aprovechar el agua sin quedar bajo el agua
El escenario también genera preocupación en los campos con problemas de anegamiento. En sectores del oeste bonaerense ya advierten que los lotes identificados como inundables podrían requerir una siembra más tardía y el uso de maíz tardío.
Además, algunas zonas presentan las napas a entre 90 centímetros y 1,40 metros de profundidad, un factor que podría complicar la absorción de nuevas lluvias.
Por eso, otra de las medidas que comenzó a implementarse es la realización de obras para acelerar el drenaje, como la limpieza de canales y el acondicionamiento de caminos rurales.
Mientras tanto, el trigo mantiene buenas condiciones: el 95% de los lotes de la región núcleo está entre excelente y muy bueno. Sin embargo, los técnicos advierten que todavía queda buena parte del ciclo por atravesar y que las lluvias y las temperaturas serán determinantes para convertir ese buen estado inicial en rendimiento.
La cosecha de maíz tardío y de segunda, en tanto, continúa demorada por la humedad. Esta semana avanzó apenas cuatro puntos porcentuales y alcanzó el 77% del área, mientras unas 65.000 hectáreas permanecen pendientes.