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Cultura > Fuerte

Gustavo Bermúdez: "Fue a mis veintipico de años y lo sufrí un montón"

El actor reflexionó sobre su historia familiar, el fallecimiento de sus padres y la importancia del agradecimiento.

POR REDACCIÓN

Hace 2 horas
El protagonista de La cena de los tontos con Bossi.

Gustavo Bermúdez atraviesa un presente equilibrado entre el trabajo teatral en la obra La cena de los tontos y su vida personal. Junto a Martín Bossi se presenta en el teatro Astral, mientras mantiene un vínculo afectivo de seis años con Verónica Varano. En su rutina diaria, el actor dedica tiempo a la actividad física mediante el gimnasio y la natación. Sobre sus hábitos y su mirada vital, manifestó que "Mi pasatiempo favorito es entrenar. Entreno siempre. Toda la vida entrené y mecho el gimnasio con natación. En breve, voy a arrancar yoga. Hace años que tengo ganas de arrancar y no arranco, así que dije que este año voy a empezar. Espero cumplir. Lo único que hago es agradecer día a día a la vida".

La gratitud es un eje central en su discurso actual, especialmente al referirse a su salud y sus orígenes. El intérprete sostuvo que "Sí agradezco permanente a la vida mucho. Arrancando de la salud a todo lo demás. Tuve mucha suerte en la vida. Y aunque entiendo que a la suerte hay que acompañarla, también hay que valorarla y respetarla. Yo soy un agradecido y siempre digo que tuve mucha suerte porque nací en un hogar donde mis padres me quisieron y me cuidaron mucho". Según su visión, haber nacido en un entorno afectivo representa una ventaja inicial significativa. Al respecto, agregó que "Ya eso es arrancar con muy buenas cartas el juego de la vida. Uno no elige dónde nace y eso te marca mucho. Y es nada más que suerte: no hay ningún mérito propio dónde te tocó nacer. No hablo de lo económico ni nada: mirá lo que te dije, un hogar donde mis padres me quisieron mucho y me cuidaron mucho. Eso es una suerte enorme en la vida. Esa lotería de vientre, como le llamo, me tocó y me crié en un hogar muy bueno, muy sano y de mucho cuidado. Eso no puedo no agradecerlo a la vida; esa suerte que tuve".

Sin embargo, su historia también estuvo marcada por la pérdida prematura de sus progenitores. Su padre, Manuel, falleció tras sufrir un ACV y posteriores complicaciones cuando el actor tenía más de 20 años. Por otro lado, su madre Isabel murió en Rosario durante la pandemia a causa de una trombosis pulmonar derivada de una caída. Bermúdez relató estas ausencias indicando que "No. Mi papá, Manuel, falleció cuando yo tenía veintipico de años y cuando partió era más joven de lo que yo soy ahora. Murió joven: tuvo un ACV y después se descompensó y no pudo salir. Mi madre, Isabel, murió en pandemia por una trombosis pulmonar que tuvo. Sufrió una caída, se fue descompensando y falleció a los pocos meses, allí en Rosario".

El fallecimiento de su padre fue un proceso complejo debido a la etapa de la vida en la que se encontraba. No obstante, logró transformar ese sentimiento en reconocimiento por el tiempo compartido. El actor explicó que "Sí, sobre todo cuando falleció mi papá. Me resultó muy difícil porque yo tenía veintipico de años y sentía que necesitaba todavía mucho más de él y de su compañía. Después dije: “Pucha, ¿por qué no agradecer el papá que tuve y el tiempo que lo tuve?”. Después me crucé con gente que no conoció a su papá, que se les murió a los dos años y que no tiene recuerdos. Yo tengo muchos recuerdos, tengo enseñanzas y un montón de cosas para agradecer, entonces di vuelta la taba. En vez de enojarme porque se fue joven, elijo agradecer el papá que tuve y de la manera que lo tuve. Por eso, la suerte existe y el que se cree que es artífice de todo, no coincido ni soy amigo de eso. Creo en el esfuerzo, el trabajo y la disciplina pero también creo en la suerte. Hay cosas que no manejamos y no controlamos. A eso yo le llamo suerte".

En este esquema de afectos, su hermano Gabriel ocupa un lugar fundamental. Bermúdez destacó la solidez de su relación fraternal señalando que "Es que así la siento, la creo y enfrento la vida. Uno no elige el hogar, los padres y los hermanos que le tocan. Tengo un hermano, Gabriel, que vale oro y nos amamos profundamente. Es un gran hermano, incondicional y con un amor incondicional. Mirá si no tengo para agradecer. Más allá de que un vínculo de hermanos se alimenta y se cultiva, cosa que en nuestro caso también fue alimentado por nuestros padres, hay muchos padres que lo hacen y no siempre se logra. Entonces, también tuve mucha suerte en eso".

Aunque Gabriel reside actualmente en Buenos Aires y se desempeña en un rubro distinto, fue un colaborador estrecho en la etapa de producción del actor en proyectos como Nano o Alén. Sobre este vínculo laboral y personal, detalló que "No, en Buenos Aires porque cuando producía, mi hermano estaba permanentemente al lado mío, ayudándome en las producciones y trabajó muchísimo al lado mío. En la producción de Romeo y Julieta en teatro también, en Alén y en Nano. Se quedó viviendo en Buenos Aires y nos vemos todo el tiempo. El está en otro rubro ahora porque cuando me mudé a San Martín de los Andes, armó otra empresa y se metió en otro rubro. Pero sigue siendo referente mío de consulta permanente. Como te decía y lo refuerzo: todo lo que tengo en mi vida es para agradecer".

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