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Habló el ciclista sanjuanino asaltado: "Se disculparon al no hallar plata”
Salen a la luz los escalofriantes detalles del violento asalto que sufrió el biker Carlos Comastri en San Juan.
POR REDACCIÓN
Un brutal hecho de inseguridad conmocionó a toda la provincia luego de que el biker y chofer de colectivos Carlos Alberto Comastri fuera víctima de un cruento ataque junto a sus padres de 79 y más de 80 años. El trágico episodio ocurrió cuando el deportista visitaba a sus progenitores en la vivienda familiar situada en la calle Meglioli cerca de las universidades. Tres criminales armados irrumpieron de manera violenta en la propiedad buscando una supuesta suma de dinero que la familia no poseía.
Al percatarse de la entrada de los intrusos que intentaban abrir el acceso con una herramienta, la víctima intentó frenarlos pero recibió un golpe tremendo que le produjo fractura de cráneo y una abundante pérdida de sangre. Mientras el afectado permanecía debilitado en el suelo, los agresores encañonaron a sus progenitores solicitando una caja de seguridad inexistente. La ferocidad del asalto aumentó cuando los maleantes amenazaron de muerte a los adultos mayores exigiendo un monto que jamás estuvo en el lugar.
“Había salido de trabajar y fui a ver a mis papás. Fui a estar con ellos y cuando me despedía de ellos, al abrir la puerta, veo que estaban ingresando una ganzúa. Quise trabar la puerta con mi cuerpo, me empujaron y sentí un fuerte impacto en la cabeza, parece con la mis ganzúa. Se me daba vuelta el mundo, mientras reducían a mi papá y a mi mamá”, expresó la víctima en radio Sarmiento tras recibir el alta médica. El perjudicado intentó mantener la calma en todo momento mientras la vivienda era completamente desordenada por los atacantes.
Durante cuarenta minutos de absoluta pesadilla, los delincuentes encapuchados obligaron a las víctimas a mostrar sus aplicaciones bancarias para verificar la existencia de fondos, rechazando además la mercadería del almacén que posee la familia. Tras golpear al deportista con un arma de fuego en el rostro, los agresores notaron la gravedad de la herida que desangraba a la víctima. Al comprender que tenían un dato equivocado sobre el botín de $500.000, los asaltantes decidieron escapar pidiendo perdón y bendiciones a los damnificados.
Antes de emprender la fuga en un automóvil en el que probablemente los aguardaba otro complice, los ladrones sustrajeron cigarrillos, una botella de fernet y la cifra de $60.000 pertenecientes a la billetera del padre de la víctima. Los vecinos de la zona colaboraron activamente entregando registros de cámaras de seguridad a las autoridades para dar con el paradero de la banda. El deportista sanjuanino agradeció profundamente las muestras de apoyo recibidas tras haber superado semejante experiencia límite.